viernes, 30 de enero de 2015

Joven boliviano es asesinado en Buenos Aires



La madrugada del 23 de enero, en el barrio de Mataderos, al oeste de Buenos Aires, el dueño de una tienda mató de un disparo al boliviano Franco Zárate (19). Hoy la comunidad boliviana efectuará una segunda marcha demandando justicia.

“Asesinaron a mi único hijo. Solo fuimos a comprar unas cervezas, pero nos insultó, y cuando le reclamamos nos gritó ‘Váyanse a su país, bolivianos de mierda’”, contó Amílcar Zárate, un orureño nacido en Sabaya, quien hace 20 años vive en Buenos Aires, capital de Argentina.

El principal acusado Pelagio Gualberto Ximénez fue liberado por la comisaría argentina debido a que se anticipó en la denuncia a la familia Zárate, a la que acusó por robo. “Es realmente injusto, no sabemos qué hacer, porque mataron a mi hijo y ahora nosotros somos los denunciados y él (Ximénez) está libre”, añadió en conversación telefónica con La Razón desde Mataderos.

El muchacho había terminado el año pasado la secundaria y se preparaba para estudiar ingeniería en la Universidad Tecnológica Nacional, pero el viernes 23 su vida y sus sueños fueron truncados por el tendero. El hecho sucedió a la 01.00, cuando Franco, su padre Amílcar y su primo Aldo fueron hasta la tienda de Ximénez, una de las pocas que aún seguía abierta.

“Querían comprar unas bebidas, los primos bajaron del auto y el papá se quedó al volante. El dueño del comercio quiso cobrarles 40 pesos cada cerveza y se desató la discusión: ellos lo insultaron por la estafa y él respondió: ‘Si no les gusta… váyanse a su país, bolivianos de mierda…’. Al cliente anterior le cobraron la mitad”, contó Aldo a Cosecha Roja, portal informativo de una red de periodistas judiciales argentinos. Segundos después, cuando Franco y Aldo retornaban al auto, el hombre salió de la tienda, golpeó a Franco y cuando éste se disponía a salir del vehículo para defenderse, le disparó.

Movilización. El lunes 26 se realizó una marcha en la que participaron aproximadamente dos centenares de bolivianos pidiendo justicia, fueron acompañados además por representantes del Consulado de Bolivia en Buenos Aires. Hoy habrá una nueva movilización en el barrio.

“Toda la colectividad boliviana está acompañando a los Zárate, porque no puede quedar impune este asesinato”, sostuvo Edwin Sánchez, director del programa televisivo Bolivia al aire, quien subió fotos del muchacho y de la marcha a Facebook. El miércoles, la familia de Franco presentó un escrito en la Secretaría 159 del Juzgado de Instrucción 19 de Buenos Aires, porque allí el caso sigue como robo y no asesinato.

miércoles, 28 de enero de 2015

Video José Bayro, el pintor boliviano que triunfa en México

Bolivianos retornan de Argentina por crisis económica

A consecuencia de la crisis económica que está viviendo la República Argentina, las oficinas de la Dirección Departamental de Migraciones en Yacuiba y Bermejo, pudieron advertir el retorno de ciudadanos bolivianos al país, para presumiblemente reiniciar su vida.

Retorno
La directora regional de Migraciones, Lourdes Aldana, dijo que este masivo retorno de personas bolivianas al país, posiblemente se deba a la crisis existente en la Argentina.
“Hemos visto que éste año están viniendo a pedir certificaciones para hacer inscribir a sus hijos a las escuelas”.
Aldana, dijo que al ser bolivianos, pueden continuar su vida normal, sin realizar ningún trámite legal.
Con relación al ingreso de extranjeros a Bolivia, Aldana dijo que comienza la época alta por el tema de Carnaval y estima que será fuerte el flujo de ingreso.
“Por ejemplo, el fin de semana del –rally- Dakar, hemos tenido –el ingreso- por Yacuiba y Bermejo alrededor de 3 mil personas por día, hablamos de la salida, pero ahora comienza la época de ingreso por el Carnaval”.

lunes, 26 de enero de 2015

Mostajo brilla en Harvard y se codea con premios Nobel

La entrevista es vía Skype. Al otro lado de la pantalla está Mohammed Mostajo Radji, un boliviano que nació hace 26 años en Santa Cruz y que en la actualidad vive en Massachusetts.

Mohammed salió bachiller del colegio La Salle de Santa Cruz el año 2006. Su padre es beniano y su madre, iraní.
En la actualidad da clases en la Universidad de Harvard (Estados Unidos), donde se codea con ganadores del premio Nobel y con renombrados científicos, con quienes lleva a cabo investigaciones.

La primera impresión: una persona seria, a la que de vez en cuando se le escapa una sonrisa, y que tiene la habilidad de expresar sus proyectos y sus investigaciones en pocas palabras.

Son las 11:30 de la mañana y conversamos por primera vez. Hace siete años que vive en Estados Unidos y aún conserva ese "acento camba”, pero cuando pronuncia alguna palabra, como "ratones”, se le sale el acento "americano”.

El principio de su vocación: al salir bachiller, presentó un proyecto sobre el cambio climático, después del tsunami de 2004 en Indonesia. Por esa iniciativa, la Embajada de Estados Unidos le invitó a formar parte de un campamento de ciencias de jóvenes y fue en ese momento que consolidó su idea de "estudiar medicina sin ser médico”; es decir, que no quería ser un galeno que trabajara en un hospital haciendo medicina "tradicional”.

"En un momento, no entendían lo que yo deseaba estudiar porque yo no quería ser médico; pero anhelaba estudiar medicina y, bueno, fue un poco difícil de explicar a mis padres que quería ser científico”, comenta.

Mostajo asegura, entre risas, que desde niño tenía muy claro qué iba a ser de grande. "Mi madre me cuenta que yo le decía de niño que iba a ser neurocirujano de Harvard y bueno algo así se cumplió, aunque sea en animales”, explica.

Estudió biotecnología y bio-informática y cursó un diplomado en ciencia, tecnología y política en la universidad de Rochester (EEUU), en la que efectuó distintas investigaciones, como aquella que buscó conocer los factores que predisponen la pérdida de audición en las personas.

Después de esos estudios, Mostajo visitó San Francisco, donde conoció a Roger Tsien, premio Nobel de Química en 2008. En ese encuentro compartieron ideas y empezaron un proyecto con el fin de desarrollar una nueva generación de moléculas para el diagnóstico de cáncer.

Tsien -a quien considera su mentor- es una de las personas más influyentes en la vida profesional de Mostajo, además de ser su modelo a seguir. Paola Arlotta (también profesora en Harvard) es un ejemplo para él. Sostiene que la admira mucho, dado que en ella encontró a la persona con quien compartir su pasión por las neuronas y la investigación sobre la reprogramación del cerebro.

En la actualidad, Mostajo da clases en Harvard en la materia de desarrollo humano y biología regenerativa; además que cursa un doctorado en biología molecular y celular.
Comenta que quiere impulsar la ciencia en Bolivia. Por ello, busca crear un "instituto de medicina evolutiva”, el cual combinaría la biología con la genética humana. Esto con el fin de investigar las enfermedades tropicales.

"Se investigaría qué factor genético hay en la población boliviana que predispone a una persona a ser resistente a una enfermedad; y a la otra, no. Con los resultados de ese estudio se haría posible desarrollar una nueva generación de vacunas genéticas, que serían útiles para todo el mundo”, expresa.

Al hablar de Bolivia, suspira con nostalgia. Lo que más extraña es la comida nacional que alguna vez intentó cocinar en Estados Unidos. "Pero no me sale tan bien”, comenta. Además, añora la calidez de la gente y las salidas con sus amigos, a las cinco de la tarde. "Es una parte de mí que se quedó en Bolivia”.

Mostajo volverá a Santa Cruz en mayo para dar una charla en la Universidad René Moreno. Espera que las autoridades se interesen en sus ideas para poderlas implementar en el país.

HOJA DE VIDA





Origen Nació el 9 de enero de 1989 en Santa Cruz.
Profesión Estudió biotecnología y bio-informática. Cursa un doctorado en biología molecular y celular.
Trayectoria A los 26 años, dicta la materia Desarrollo humano y biología regenerativa en la Universidad de Harvard.

domingo, 25 de enero de 2015

Lula: Los bolivianos son tratados como brasileños

El expresidente brasileño Luis Inácio Lula da Silva visitó la feria de Alasitas realizado en Sao Paulo y aseguró que, con el Partido de los Trabajadores en la Alcaldía de la metrópoli brasileña, los bolivianos son tratados igual que los brasileños.

Lula destacó la contribución de los inmigrantes a la cultura y a la economía de Brasil. También defendió la política de integración de los inmigrantes en la gestión del Partido de los Trabajadores, según informó el diario brasileño Brasil 247.

El expresidente podría ser candidato a presidente de Brasil en 2018 y en su visita a la feria de Alasitas en Sao Paulo dijo que en su gestión se promulgó una ley de amnistía para cerca de 42.000 inmigrantes que vivían irregularmente en las ciudades brasileñas, entre ellos la mayoría bolivianos.

El secretario de Derechos Humanos de la Alcaldía de Sao Paulo, Rogério Sottili, acompañó al expresidente a los puestos de artesanía boliviana y probaron platos típicos.

Alasita.Ba: La capital argentina también celebra al Ekeko



El sol está en su punto al mediodía bonaerense. Hace 32 grados y el sudor resbala por las mejillas y el pecho de Ariel Arancibia que, arropado como exige el clima a los pies de los Andes bolivianos, está aprendiendo a convivir con las costumbres argentinas. Es fin de enero y el orureño de 30 años, diminuto y moreno, camina por las sendas de ladrillo molido del parque Avellaneda en la ciudad de Gardel y Maradona. Busca la sombra del enorme Palo Borracho, un árbol nativo con la particularidad de tener un tronco con forma de tonel. Y también busca esa feria de lo diminuto que cada año, desde la década de los 90, se realiza en algunas zonas de Buenos Aires y su conurbano. “Quiero un DNI (Documento Nacional de Identidad). He llegado hace poco para trabajar y no tengo mis papeles en orden”.

A poco más de 2.000 kilómetros de allí, Gabriel Sevilla camina lerdo entre la masa que acudió a la temprana inauguración de una de las festividades más celebradas por la comunidad paceña. Ha llovido, ha salido el sol y ha vuelto a llover. Pero ello no es impedimento para Gabriel ni para los miles de caminantes en búsqueda de sus sueños en el paisaje intacto del Parque Urbano Central (PUC) de La Paz. Este muchacho de 26 años rastrea dos cosas que son de vida o muerte para él. Un título de ingeniero de sistemas, carrera que persiguió de manera impecable en los últimos años, y un pasaporte. “Primero quiero titularme y después me quiero ir, voy a extrañar pero aquí me he dado cuenta de que no hay trabajo suficiente”.

¿Cuál es el cordel de unión, más allá de la búsqueda de documentos ilusorios, de estos dos hombres con ánimos de sana prosperidad? El credo que mueve cimientos, la fe que parte montañas. Alasita. Como dice el cantautor Manuel Monroy Chazarreta, el Papirri, ellos no necesitan de una Isla de la Fantasía.

Para eso tienen esta feria donde pueden soñar en convertir eso que parece imposible en una franca realidad. Y, como miles de devotos de lo imaginario, acuden fervorosos a su peregrina celebración. Sea donde se encuentren.

Diminutos

El nombre de Alasita tiene diferentes significados, en aymara el más conocido es el reflexivo “comprame”. Las versiones sobre el origen geográfico de la festividad son diversas, pero coinciden en que se dio en la región andina de nuestro país, algunos autores sostienen que fue en Tiwanaku, otros en los pueblos kallawayas y también hay los que afirman que en Chuquiago Marka (ciudad de La Paz). Sobre esta última, una versión señala que estaba formada por comunidades y ayllus, y que la Alasita habría nacido en la actual zona de Santa Bárbara.

En Leyendas de mi Tierra, del escritor Antonio Díaz Villamil, se narra la historia de amor entre dos campesinos, Isidro Choquewanca y Paula Tintaya, quienes terminan en lados opuestos durante el cerco liderado por el indígena Túpac Katari a la urbe de fines del siglo XVIII, el cual impedía el ingreso de comestibles. Isidro, de manera secreta, llevaba alimentos a Paula, los que eran compartidos con su patrona Josefa Úrsula de Rojas Foronda, esposa del gobernador intendente de la ciudad, José Sebastián de Segurola. Las provisiones eran guardadas en un cuarto en el que se encontraba un Ekeko y en agradecimiento a que la población finalmente se salvó del asedio, Sebastián de Segurola ordenó celebrar una fiesta anual en honor a la pequeña deidad en 1781. Su principal característica sería el comercio de objetos en miniatura.

“El Ekeko, aunque de origen pagano, no representaba a un absurdo dios indígena, como actualmente se trata de insistir, sino al verdadero hombre del pueblo paceño: pequeño, retaco, blancón y con bigotes. Este Ekeko personificaba, asimismo, el espíritu del paceño colonial, un hombre alegre, lleno de confianza en que la madre de Dios le concedería el cumplimiento de sus anhelos”, explica el investigador Ramiro Prudencio Lizón.

Desde entonces, la masiva exposición ha recorrido por la plaza Murillo, la plaza de San Pedro, la plaza San Francisco, el paseo de El Prado, la Terminal de Buses y la avenida Tejada Sorzano, hasta asentarse en el ex Parque de los Monos o Parque Urbano en los últimos años. En dicha feria y en la puerta de las principales iglesias de La Paz se encuentra casi todo. Casas, autos, terrenos, dinero, certificados de matrimonio, papeles de divorcio, títulos universitarios, libretas de notas de diferentes niveles escolares, bebés, etc.

La muestra también conserva una serie de rituales. Uno de ellos tiene que ver con el intercambio de gallos y gallinas, que representan a la pareja que se desea. La mujer que quiera tener pareja puede comprarse un gallo, aunque es mejor que alguna amiga se lo obsequie, y del mismo modo ocurre con los hombres, a quienes se suele regalar gallinas.

La celebración que en 2013 recibió, de parte de la Unesco, la declaratoria de Memoria Regional del Mundo por sus “periodiquitos”, se realizaba solo en la ciudad de La Paz, pero a finales del siglo XX ha comenzado a celebrarse en otras metrópolis como El Alto, Oruro, Cochabamba y Santa Cruz. Y los connacionales la han llevado más lejos aún, pues actualmente se la celebra en Argentina con similar devoción.

A inicios de 1996, el barrio industrial de Pompeya, en la capital argentina, empezó a vivir un ajetreo inusual con la instalación de pequeños puestos en un local que también hacía de discoteca, el Kory Megadisco. A los bolivianos residentes en ese barrio se les había ocurrido dar vida a una feria muy curiosa para los ojos porteños. Una exhibición y venta de productos en miniatura. Gracioso y pintoresco. Y entre aquellas entusiastas connacionales se encontraba María Elena Condori Quispe, quien vive desde hace 28 años con su familia en Argentina y es una de las fundadoras de la Alasita en territorio austral.

“La iniciativa de continuar con las costumbres y tradiciones de la fiesta del Ekeko fue idea del fallecido comunicador social Fernando Zalles, que tuvo que convencer a Ricardo Banjay, que era dueño y director de Kory Megadisco, para que la Alasita se haga en el salón bailable”, recuerda esta paceña que, apenas enterada de la organización del evento, quiso participar aunque un infortunio, la pérdida de su madre, finalmente le impidió ser parte de la fiesta y se vio obligada a guardar las alcancías que había fabricado.

Llegó 1997 y María empezó a vender sus artesanías, se hizo conocida por sus “terrenitos, casitas”, y fue así como se convirtió en la primera fabricante que supo plasmar los sueños e ilusiones en yeso de los migrantes bolivianos en aquella ciudad de más de 14 millones de habitantes.

Como muchos emprendimientos de la comunidad boliviana que trabaja temáticas culturales y artesanales, “Artesanías María Elena” es su negocio familiar que funciona en su casa de Ciudadela, el popularmente barrio conocido como “Fuerte Apache”, de donde saliera la estrella del fútbol mundial Carlos Tévez.

“Yo heredé el oficio de artesana de mi familia, que lo practica desde la época de mis tatarabuelos. Quienes más influyeron en mi formación fueron mis abuelos paternos, mi abuela por ejemplo fue vendedora de la feria de la Alasita que se hacía en la plaza San Pedro en 1940. Y mi papá Juan Pablo Condori es uno de los pocos antiguos que está quedando en la Alasita de La Paz, él obtuvo varios premios como el Ekeko de Oro”, cuenta María.

Como una inexplicable simbiosis entre culturas, la representación del toro es la más demandada, ya que en el área rural argentina, el toro significa abundancia y buena cosecha, “es tener fuerza y valentía y eso es lo que se valora en Buenos Aires, es lo que necesita el migrante boliviano”, dice la artesana.

Con el paso del tiempo, la Alasita se ha ido extendiendo hacia otras zonas de la ciudad y del conurbano bonaerense. En la actualidad se la realiza en el barrio de Liniers, Villa Celina, Bajo Flores, Barrio Cildañez, parque Avellaneda, parque Indoamericano, parque de Mataderos y parque Roca, de la Capital Federal, y en provincias como Escóbar y Gregorio de la Ferrere. Solo en esta última, la Alasita se asienta en los barrios San Alberto y Juan Domingo Perón, y en la sede de Fradebol (entidad deportiva).

La feria también empezó a ganar reconocimiento en aquella ciudad de mayoritaria migración europea, al punto que en 2009 el Ministerio de Cultura auspició una investigación denominada La feria de la Alasita de parque Avellaneda, ciudad de Buenos Aires, y sus vinculaciones con la tradición andina de miniaturas, que fue finalmente publicada en Buenos Aires Boliviana. Migración, construcciones identitarias y memoria, también bajo patrocinio del mismo ministerio. “La presencia de Alasita en el espacio público busca ligar no tanto con la identidad nacional como con la identidad étnica (quechua-aymara). Este posicionamiento forma parte del proceso de visibilización de los pueblos originarios que se viene desarrollando desde hace unas décadas, que remite no solo a una cuestión exhibitiva, sino también a una serie de reclamos, estrategias y discursos orales y visuales para generar una disrupción en los valores consolidados”, explica Carina Circosta, magíster en Estudios Culturales de la Universidad Nacional de San Martín (UNSM). “Nada más adecuado en esta cruel era del shopping que una tradición antiquísima basada en gastar dinero para ilusionarse con un futuro mejor”, añade la investigadora argentina. “Los inmigrantes cruzan las fronteras llevando un capital cultural; hay muchas formas de migrar como las redes de parentesco, eso hace que se reproduzca la comunidad en otros espacios”, señala por su lado el sociólogo boliviano Eduardo Schatzwberg.

La Alasita en Argentina va incorporando nuevos elementos como el del toro. A él se suman representaciones de acuerdo con el contexto en que se desarrolla la festividad. Talleres textiles, documentos de radicatoria, papeletas de habilitación del Gobierno de la ciudad, billetes argentinos, hombrecitos de yeso con los colores de los equipos de fútbol de Boca Juniors y de River Plate, son algunos de los atractivos de la feria andina que convoca cada vez más a ciudadanos argentinos, que curiosos acuden al evento y terminan adoptando a una de sus miniaturas.

Para la actual versión de la Alasita en suelo “gaucho”, el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires hizo circular la siguiente convocatoria: “SE VIENE BUENOS AIRES CELEBRA LA FIESTA DE LA ALASITA

El sábado 24 de enero te esperamos desde las 11 h. en el parque Indoamericano para compartir el primer Buenos Aires Celebra de 2015.

Festejaremos junto a la colectividad boliviana en honor al Ekeko (dios de la abundancia) compartiendo así las artesanías y tradiciones ancestrales de este país hermano.

Buenos Aires Celebra la Fiesta de la Alasita cumple su 10º año y de la mano de la Asociación de Artesanos y Artistas estaremos compartiendo juntos esta fiesta de la diversidad y la cultura de la ciudad.

Te esperamos!”Sueños “La Alasita no es como la de Bolivia, todavía no hay plantitas ni tampoco se vende api con buñuelos, imaginate, en pleno verano es imposible”, dice María.

Por su lado, Ariel ya encontró sus documentos que le darán legalidad y de paso compró un “tallercito” textil, por ahora su primer trabajo aunque clandestino. Gabriel también encontró su título, el pasaporte y sumó una “maletita” a sus adquisiciones. ¿Dónde irá? Dice que a Argentina. Tras la realización de sus sueños.






lunes, 19 de enero de 2015

Video Residentes bolivianos en Argentina recibieron a Walter Nosiglia como un héroe

Video Residentes bolivianos en Argentina llegaron a Bolivia para la posesión de Evo Morales

En Chile acusan a un médico y dos funcionarios de salud por muerte de bebé boliviano



La Fiscalía de Arica formalizó hoy la imputación contra un paramédico de la posta Sobraya y dos funcionarios del Hospital Regional Doctor Juan Noé por su presunta responsabilidad en la muerte de un lactante de nueve meses, de nacionalidad boliviana, quien no habría recibido atención médica oportuna.

De acuerdo a los antecedentes, según el portal biobiochile.cl, el hecho se registró el 6 de octubre del 2014, cuando la madre llevó a su hijo hasta la posta en el Valle de Azapa, debido a que el menor presentaba un cuadro febril, vómitos y diarrea.

Posteriormente se trasladó -por sus propios medios- hasta la unidad de emergencia del Hospital Regional, tomando contacto con la facilitadora, quien al conocer la situación la habría derivado a la sección de admisión, se informó.

Según el reporte de la Fiscalía, allí –la madre- habría sido atendida por otra funcionaria, quien sin preguntarle el motivo de la urgencia le habría informado que por su calidad de extranjera debía cancelar la suma de 30 mil pesos para que su hijo pudiera acceder a la atención de salud.

Al no recibir atención médica, la mujer regresó con su hijo hasta la posta, donde el paramédico sin examinar al lactante le recetó paracetamol y luego lo derivó a su domicilio, donde falleció.

El fiscal Luis Soriano dictó la medida cautelar de prohibición de acercarse a la madre del menor fallecido y decretó un plazo de 80 días de investigación.

sábado, 17 de enero de 2015

Boliviano de 26 años termina un doctorado y da clases en Harvard

Estudió dos carreras en la Universidad de Rochester de Nueva York. Nueve universidades lo invitaron para ser becario en investigaciones de alto nivel y eligió Harvard. Se codea con grandes genios y premios Nobel.

Mohammed Andrés Mostajo Radji acaba de cumplir 26 años. Se crió en Santa Ana del Yacuma y terminó sus estudios secundarios en el colegio La Salle de Santa Cruz. No encaja en el prototipo del “nerd” introvertido, se define como un chico fiestero y lleno de amigos. En este momento está por concluir un doctorado en Biología Molecular y Celular en el Departamento de Células Madre y Biología Regenerativa de la universidad más prestigiosa del mundo, donde además es instructor de dos materias. ¿Cómo llegó ahí?

Todo empezó cuando tenía 13 años y era un virtuoso de la computadora. Un día su tía lo llamó desesperada para que le ayude con la acreditación de los participantes de un congreso internacional de medicina en Santa Cruz. Los servicios informáticos se habían “colgado” y Mohammed no sólo pudo darle solución al problema, sino que los organizadores inmediatamente lo reclutaron para que los auxilie durante el resto del evento. Esa experiencia le permitió contactarse con médicos muy importantes que le transmitieron el amor por esta ciencia.

EN EL COLEGIO

En el 2004, cuando se produjo el tsunami en el Océano Indico que varió el eje terrestre, con la ayuda del director de su colegio, se preocupó por estudiar los efectos de este terrible fenómeno en el cambio climático. Gracias a esa investigación pudo representar a Bolivia en el programa de la Fundación Nacional de Ciencias para Jóvenes, auspiciado por el Departamento de Estado y la Embajada de Estados Unidos en Bolivia. Ese viaje de tres semanas al campamento Juvenil de Ciencias en West Virginia, le ayudó a descubrir su vocación por la biología molecular. “Yo quería ser médico, pero sin atender pacientes”, dice. “No quería limitarme a salvar una sola vida a la vez, sino ayudar a millones con investigaciones, especialmente en el área de genética y tecnología”.

Ese campamento en el que estuvo en contacto con premios nobel, investigadores de la NASA y grandes nombres de la ciencia, le permitió obtener una beca en el Instituto de Tecnología de Rochester, donde el 2011 terminó las carreras de biotecnología y bioinformática, tras lo cual obtuvo un diplomado en Ciencia, Tecnología y Política, pues además de interesarse en aspectos específicos de la investigación, le importa mucho trabajar para que Bolivia pueda desarrollar su propia base científica.

SUS PROYECTOS

En Rochester pudo desarrollar tres proyectos importantes. Descubrió un factor genético que predispone a las personas mayores a la perdida de audición, el segundo relacionado con el tratamiento a personas que carecen de sensibilidad para la anestesia y el tercero, realizado junto al premio Nobel de Química Roger Tsien sintetizando nuevas moléculas fluorescentes para el diagnóstico del cáncer.

EL PASO A HARVARD

Una vez graduado a Mohammed le llovieron invitaciones de las universidades más importantes de Estados Unidos, entre ellas Yale, Stanford, Princeton, Columbia y otras cinco y se decidió por Harvard, según él porque se apega más a la visión y la personalidad que él pretende desarrollar en la ciencia, ya que en su opinión, todas poseen institutos y programas muy similares y de gran nivel. En Harvard, Mohammed trabaja en la reprogramación de circuitos cerebrales y quiere ser la primera persona en reinstruir genéticamente la función de distintas zonas del sistema nervioso.

Para Mohammed, la ciencia le permite ser un niño para toda la vida, gozar de la experiencia de descubrir cosas nuevas todo el tiempo y vibrar con la idea de que uno es la única persona en el mundo que sabe algo que luego será de gran beneficio para la humanidad. Dice que la ciencia es la clave del desarrollo de un país y que el conocimiento científico es muy rentable. Contó que por cada dólar que invirtió Estados Unidos en la investigación del genoma humano ha generado 140, lo que da la friolera de 796 billones de dólares y que generó 310.000 empleos.

Como estudiante de doctorado en ciencias, Harvard no sólo le financia sus estudios sino que también le asigna un sueldo. Todos los años apenas 20 científicos logran ingresar en el programa al que pertenece y sólo entre cinco y ocho son extranjeros, pese a que la inmensa mayoría de las postulaciones provienen del exterior. La razón es que el gobierno norteamericano invierte grandes sumas en cada proyecto y obviamente prioriza su propio capital humano. En el caso de Mohammed es el único extranjero que no recibe ningún incentivo de su gobierno ya que la mayoría de los estados invierten en sus científicos, para que éstos retornen a sus países a desarrollar las ciencias e instruir a la siguiente generación de investigadores. Cuando Mohammed se enteró hace unos meses que el régimen boliviano había prometido pagar cursos de postgrado a estudiantes destacados, se contactó con el Ministerio de Educación Boliviano para poder colaborar con sus conocimientos del sistema de selección de alumnos, pero asegura que hasta ahora no ha tenido respuesta alguna.

BOLIVIA ES SU META

Pese a ello, Mohammed tiene fija la meta de volver al país y ayudar al desarrollo científico. Dice que Bolivia es un campo muy fértil para el estudio de la evolución del cerebro y de otros órganos, pues hay una gran diversidad de animales que no hay en otros sitios. Su campo de estudio en la neurociencia le ha ayuda de descubrir que el cerebro mamífero es más mutable de lo que originalmente habíamos creído y por tanto podría ser modificado. Cree que hay mucho que aprender de animales que tienen distintos circuitos cerebrales, como las aves migratorias cuyos cerebros han desarrollado otros sentidos que les permiten ubicarse con un sistema de GPS natural y tal vez sea posible hacer avances similares en el caso mamífero.

Su gran objetivo como científico es desarrollar un nuevo concepto de inteligencia artificial independiente de la electrónica y la computación, sino con circuitos cerebrales nuevos y que serán capaces de agregar mayor potencial al cerebro.

CIENCIA EN BOLIVIA

Ante la pregunta por qué no se ha desarrollado ciencia de alta calidad en Bolivia, dice que pueden haber varias causas que contribuyen a este estado: La primera es el factor económico ya que la investigación científica tiene un costo elevado (por ejemplo, en Estados Unidos el 3.4% del presupuesto nacional va hacia los institutos de investigación). La segunda es que muchas veces el enfoque que investigadores nuevos dan a su investigación es equivocado, ya que buscan temas altamente estudiados en el exterior (como cáncer, sida, diabetes y otros), que hacen difícil abrir un nicho específico. Cree que para superar esto es importante concentrar la investigación en temas en el cual Bolivia tenga una ventaja geográfica por encima de la comunidad internacional, como el estudio de enfermedades tropicales o de especies específicas a nuestro país. La tercera es la poca exposición a ciencias en la educación elemental, ya que esto causa que los estudiantes no consideran carreras de investigación para su educación superior. La cuarta es los pocos incentivos existentes para atraer a nuestros científicos ya entrenados en el exterior a regresas al país y colaborar tanto con institutos extranjeros como con otros investigadores bolivianos. Considera que en principio es necesario emular el modelo Asiático y formar una primera generación de científicos en los mejores institutos del exterior y a la vez atraer a colaboradores extranjeros a Bolivia para lograr entrenar a una segunda camada con investigadores entrenados internamente.

viernes, 16 de enero de 2015

Boliviano es imputado de explotar a 8 compatriotas

El boliviano Pío Soruco Segovia fue arrestado en la frontera cuando intentaba regresar a su país, desde Argentina, debido a que la Policía detectó que había una orden de arresto en su contra desde 2010. El hombre está imputado de explotar a ocho personas de su misma nacionalidad en la producción de hortalizas, informó el diario Uno de Paraná.

Soruco habría engañado a sus compatriotas para que lleguen a Paraná a trabajar en condiciones de esclavismo. En junio de 2007, la situación de los ocho bolivianos explotados fue evidenciada en un operativo policial.

"La Policía y la entonces Dirección Provincial de Trabajo allanaron el establecimiento: se encontraron con ocho personas de nacionalidad boliviana, entre ellos dos menores de edad, quienes no tenían documentación que acreditara su identidad ni menos el ingreso legal al país.

Las condiciones de vida, alojamiento y sanitarias en las cuales se hallaban eran, a simple vista, serviles y humillantes. Además, se informó que les pagaban 250 pesos mensuales por el trabajo rural", relata la publicación.

Ayer, Soruco se declaró inocente ante un Juez Federal argentino quien le otorgó el beneficio de la excarcelación. Explicó que él también fue víctima de la explotación. "El juez decidió excarcelarlo con varias restricciones. Segovia fijó domicilio en Paraná, donde tiene familiares, y deberá presentarse cada 15 días en el Juzgado federal para acreditar que no evadió la Justicia, agrega Uno.

jueves, 15 de enero de 2015

Arrestan a 2 bolivianos en Paraguay

Dos bolivianos y tres paraguayos fueron detenidos por agentes antidrogas durante un operativo en el que se incautó una avioneta con 300 kilos de cocaína en Concepción, al norte de Asunción, informó ayer la Policía de este país.

“El cargamento pertenece a una estructura de paraguayos asociados con brasileños, algunos de ellos (operan) desde la cárcel”, dijo el jefe de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad), Luis Rojas.

Los bolivianos son Paulo Antonio Daza Cuellar y Jorge Miguel Álvarez Parada, y los paraguayos, Óscar Simón Fernández Ortiz, Augusto Ramón Ruiz Aguilera y Mario Fancisco Frank Hauser.

El jefe antidrogras indicó que las autoridades venían siguiendo la pista de los narcotraficantes.

La boliviana que documenta la práctica de esgrimistas ciegos en Suecia

Para trabajar con ellos tuvo que aprender a percibir la realidad con los ojos cerrados. La comunicadora social paceña Ximena Quiroga trabaja, hace poco menos de dos años, en el proyecto Esgrima para personas con Discapacidad Visual, que se enfoca en la enseñanza de este deporte a ciegos o individuos que están perdiendo la visión en Estocolmo, Suecia.
Hace siete años Quiroga se mudó a Estocolmo con lo que ella llama una "beca de amor”: se casó con un boliviano-sueco. Ambos se fueron al país europeo para especializarse en sus profesiones con la idea de regresar en algún momento a Bolivia.
Cuando llegó a Suecia conoció a un grupo de activistas que formaron una organización llamada LatiCe, Latinoamérica en el Centro. Ellos y otras organizaciones crearon el proyecto de esgrima para personas con discapacidad visual y obtuvieron el financiamiento del Estado sueco.
Quiroga es la encargada de fotografía y documentación en el proyecto y se dedica al registro de las clases de esgrima, elaborar el material audiovisual y difundirlo por varios medios de comunicación para que los financiadores, participantes y sociedad en general se enteren en qué consiste el proyecto.
"Para mí ha sido un mundo nuevo. Mi primer video era clásico, con música y le bajamos el ruido, eso no era lo que ellos querían. Había justamente que subir el ruido, el sonido de las espadas, del ambiente y hacerlo descriptivo (...). Tuve que cambiar y muchas veces cerrar los ojos en el proceso”, detalla.
En Suecia las personas con discapacidad tienen acceso a una gran variedad de medios de comunicación, existen muchos programas virtuales que leen las páginas web para ellos, además de periódicos descriptivos.
El proyecto tienen varios objetivos, como la interacción e inclusión social de este segmento de la población, además de la fisioterapia y lograr que la esgrima sea un deporte que participe en los Juegos Paralímpicos, un importante evento multideportivo internacional para atletas con discapacidades físicas.
Para lograrlo es necesario que, por lo menos, cinco países lo practiquen.
El proyecto se desarrolló inspirado en una experiencia uruguaya y su entrenador, oriundo de ese país, es José Leguizamo, que tiene problemas visuales.
Quiroga llegó a Bolivia para coordinar el trabajo de la organización con proyectos en el país.
Espadas en la oscuridad
El sonido es el guía en las prácticas de esgrima para las personas con discapacidad visual.
El equipo estable está conformado por 12 personas. La indumentaria que se utiliza es casi igual a la de los esgrimistas profesionales.
Existe un sensor de sonido en la punta de cada espada, cuando ésta toca al oponente suena y así se sabe que quien hizo la acción ganó puntos. El piso lleva marcas especiales para que los deportistas se ubiquen en el espacio.
Las personas que tienen una discapacidad visual, pero no son ciegas, se vendan los ojos para que haya igualdad de condiciones.
Con los ojos vendados
Para comprender mejor la experiencia, Quiroga se vendó los ojos para practicar.
"Para mí fue muy difícil, la experiencia es muy fuerte e introspectiva. Creo que es muy enriquecedora para una persona que puede ver y el desafío que implica. Pone en perspectiva muchas cosas”, comenta.
Entre las entrevistas a los miembros del equipo, como a personas que pertenecen a instituciones en donde se realiza una clase de prueba, recuerda algunas que le han conmovido.
En una de las pruebas hubo un joven casi ciego y sordo, y realizó toda la clase con un intérprete con el que hablaba. Al finalizar, le contó a Quiroga que para él fue una experiencia en la que se sintió vivo, pleno y feliz.
En el equipo estable de esgrima sólo hay una mujer, se llama Eva. A pesar de no ver, hace deporte, se ha lanzado en paracaídas y su vida es una aventura. Es una de las motivadoras a que otras mujeres como ella vivan la vida como si no tuviese límites.
Para Quiroga, la vida de las personas con discapacidad visual en Suecia es muy diferente a la de Bolivia.
En el país europeo este segmento de la población está muy consciente de sus derechos y los ejerce, reciben apoyo estatal y de muchas organizaciones.
"Lo que nosotros hacemos es una opción más, entre muchas que tienen (...). Creo que la experiencia ha cambiado mi vida en muchos sentidos es intenso y emocional”, dice Quiroga.

Para ella, como ser humano y profesional, el cerrar los ojos le ayudó a percibir y aprender de la realidad más allá de sus propias capacidades y limitaciones.



Un equipo diferente
Trabajo Todos los miembros del equipo de esgrima con discapacidad visual en Suecia, exceptuando uno, tienen un trabajo.
Movilidad El Estado sueco provee un servicio de taxi a las personas con discapacidad. El vehículo los lleva y recoge de las prácticas.
Contiendas El equipo sueco fue invitado por su par de Portugal para practicar esgrima en vías y convertirlo en un deporte paralímpico.
Web La página de Latinoamérica en el Centro es www.latice.org.

miércoles, 14 de enero de 2015

Residencia de bolivianos en Argentina

Después de “Performaxis”, la residencia de cinco bolivianos que Hector Canonge realizó en diciembre pasado a Buenos Aires (Argentina), el artista multidisciplinario espera para este año poder gestionar la presencia de más bolivianos en Chile, Colombia y Estados Unidos.

“Como gestor cultural y curador tengo programas que se enfocan en Artes Visuales y del Arte del Performance, pero el asunto de visas y el costo lo hace un poco imposible. Si hubiera un fondo del Gobierno, del Ministerio de Culturas de Bolivia para fomentar el desarrollo de artistas (y no hablo del folklore o los acervos tradicionales de la cultura) que trabajan en lo plástico, las artes visuales, el cine y las artes escénicas, sería una maravilla”, dice Canonge a través de una entrevista virtual.

Según asegura, la idea de crear un “intercambio artístico vivencial con artistas bolivianos en espacios de arte en Latinoamérica la vengo germinando desde mi retorno a Bolivia en el 2012” con el afán de contribuir al desarrollo de los bolivianos.

“Para un artista es importante poder moverse, salir de su propio entorno, relacionarse y conocer otros territorios, otras caras, otras cosas. Creo muy fuertemente que eso enriquece a un ser humano creador”. De ese modo, “Performaxis” se desarrolló del 9 al 15 de diciembre pasado y del proyecto participaron cinco artistas elegidos de entre 15 postulantes.

“La selección se basó en las propuestas presentadas y sobre todo en el planteamiento de cada uno en relación con el Arte del Performance dentro del Arte Contemporáneo. Los participantes fueron responsables del costo de su viaje, pero yo pude gestionar su alojamiento y comida compartidas mientras se encontraban en Buenos Aires”, cuenta Hector Canonge.

El trabajo realizado durante la residencia “Performaxis” estuvo basado primero en una convivencia “experiencial donde temas como la identidad, el género y temas relacionados con el desplazamiento humano fueron tocados. El trabajo fue intenso debido a la brevedad de esta primera instancia del proyecto de residencia (...) Dentro de lo que propongo ya sea como catalizador de una producción, se realizaron proyectos independientes como también una colaboración con dos de las artistas participantes”.

Según el artista boliviano radicado hace más de 30 años en Estados Unidos, “Performaxis” tuvo como resultado “la experimentación con la creación artística, los diálogos establecidos en torno a los temas mencionados, las relaciones forjadas con espacios y con agentes culturales de Buenos Aires”.

martes, 13 de enero de 2015

En una riña con chilenos, boliviano es asesinado



El boliviano Max Tito Choque, quien residía en Chile, murió la madrugada del domingo apuñalado en una riña entre bolivianos y chilenos que habían disputado un partido de fútbol. El hecho sucedió en la comuna de Quinta Normal, en la ciudad de Santiago. Cuando concluyó el partido, los bolivianos se retiraron a sus domicilios; sin embargo, los chilenos les siguieron.

“Luego del partido, los bolivianos fueron interceptados por los chilenos, quienes comenzaron a insultarlos y golpearlos con palos y piedras, además de (usar) armas cortantes; resultó lesionado Max Tito”, informó la inspectora de la Brigada de Homicidios, Leila Orellana, de la Policía de Investigaciones (PDI) de Chile. Pese a la búsqueda de sospechosos, aún no hay detenidos.

Andrés Pereira produce una exhibición en museo de Perú

El artista contemporáneo boliviano Andrés Pereira es uno de los productores de la exhibición denominada Sucursal / Colección, en el marco del proyecto Crucero. La muestra será montada en Perú.
Esta muestra presentará obras de la colección de La Ene-Nuevo Museo Energía de Arte Contemporáneo, que tiene sede en Buenos Aires , Argentina, y que abrirá, por primera vez, una especie de sucursal en Lima.
Crucero, conformado además por Juan Diego Tobalina, Fátima Rodrigo y Rosanna del Solar, es el grupo encargado de producir y coordinar la exposición que se presentará entre el 14 de enero y el 8 de febrero.
"La colección de La Ene surge como respuesta a las constantes problemáticas que presentan los museos en sus reservas, problemas de almacenamiento y, también, de conservación”, se lee en la presentación de la exposición.
Así, según la descripción, el nuevo museo se propone saltar estos obstáculos y buscar alternativas a las concepciones tradicionales de colección y patrimonio institucional.
Entonces, el eje rector de la colección será que las obras pueden ser almacenadas en un disco rígido (dispositivo de almacenamiento para computadoras y otros equipos) y después, ser activadas en cualquier lugar.
En la exhibición, que se realizará en la Sala Luis Miró Quesada Garland, se mostrarán piezas de artistas como Radamés Juni Figueroa, Leonel Fernández Pinola, Gala Berger y Leandro Tartaglia, entre otros. Además, habrá una muestra paralela denominada Girls of the Internet Museum (GIM) presenta Áreas Grises, en la misma sala.

El rinconcito de nuestros paisanos en Chile

“Ni se les ocurra ir para allá. La comida es de lo peor y además te roban cada cinco minutos”, dice un casero iquiqueño cuando se refiere al Barrio Boliviano, ese pequeño rincón en el que la comunidad nacional se sincroniza mediante dos especialidades culinarias por demás explotadas en Chile: el thimpu y los caldos.

Para los locales, atreverse a entrar al barrio implica un desafío a la seguridad, una invitación al riesgo o poco menos que una locura. Sin embargo, para los bolivianos, el hecho de reunirse en ese lugar es la pertenencia real, la añoranza de aquellas ciudades maravillosas llenas de cerros o llanos y la posibilidad de transportarse a través de la música. Los Kjarkas y la cumbia “chicha” son algunos de los más sonados.

El Barrio Boliviano no supera las dos cuadras y está repleto de tiendas de comidas típicas, que son frecuentadas por paisanos que viven en Iquique o visitan la ciudad. De hecho, miles de tarijeños, cruceños y paceños también caminaron por esos senderos cuando el Dakar pasó recientemente por la ciudad.

El thimpu, los caldos de res, la chorrellana y la ch’anqa son algunos de los platos que más se consumen en cuanto sale el sol, costumbre bien arraigada en la sociedad boliviana.

Si bien son los propios paisanos quienes atienden los restaurantes de paso, pedir un sándwich de huevo no es tan común. En Chile, si se quiere pedir uno, el mesero entiende una paila con chorellana, por lo que el cliente espera el huevo frito en una pequeña sartén, que parece casi de juguete.

Lejos de ser un centro que combina costumbres ajenas, para algunos chilenos, el Barrio Boliviano también es sinónimo de inseguridad. “Aquí cerca hay un mercado en el que preparan jugos de todos los colores y los desayunos son muy buenos. No vayan al otro lado”, insistió un casero, casado con una peruana que radica más de 15 años en la ciudad del mar y el calor.

Cuando la decisión de hacer patria se da en otro lugar del mundo

Vanesa es una adolescente cochabambina de 16 años que vive en Iquique hace 8, junto a sus padres y sus tres hermanos.

Ya acostumbrada al ritmo de vida, al calor de la ciudad y al privilegio de tener al mar a media hora de su casa, la joven no lo duda y elige quedarse en Chile.

“Extraño Bolivia, pero ya me he acostumbrado a vivir aquí y pienso seguir radicando en este lugar”, expresó, aún manteniendo su acento cochabambino, ése que comparte con sus padres, pero no con sus hermanitos.

Vanesa sabe que el Dakar pasó por Iquique, pero no se mostró muy interesada en la competencia.

Ella prefirió quedarse en el Barrio Boliviano para servirse su almuerzo y después, quién sabe el después.

Lo cierto es que a la adolescente tampoco le sorprende la cercanía del mar, condimento que para muchos bolivianos representa un verdadero regalo, casi imposible.

“Pienso seguir estudiando en Chile, pero veremos qué pasa”, comentó. Luego, fue llamada por su prima, por lo que rápidamente se marchó y siguió su camino.

lunes, 12 de enero de 2015

Fotógrafo boliviano expone en una muestra colectiva en Lisboa

El boliviano Andrés Unterladstaetter es uno de los ocho fotógrafos que asumió el desafío de retratar la realidad de los países de Iberoamérica. Las imágenes captadas forman de la muestra "Energía Social”, montada en Lisboa (Portugal).
La exposición consta de una selección de 50 fotografías con las que se pretende ofrecer una nueva perspectiva sobre Perú, España, México, Brasil, Venezuela, Portugal, Ecuador y el país, se lee en el diario El Universal.
La muestra fue montada en instalaciones de la Fundación Portuguesa de las Comunicaciones de Lisboa (Portugal). Estará abierta hasta el 27 de febrero.
La propuesta es organizada por la fundación REPSOL, según la web Bilbaoarte.org. "Este reportaje fotográfico, convertido en exposición, muestra diferentes aspectos de los países en los que viven los propios artistas participantes” , se lee en la descripción de la muestra.
Para captar las imágenes de Bolivia, Unterladstaetter retrató un viaje por las tradiciones ancestrales del país.
Unterladstaetter es un reconocido fotógrafo cruceño. Publicó en medios nacionales e internacionales. Es reportero gráfico y jefe de fotógrafos en el diario El Deber. En 2011, expuso la muestra titulada Fotos encontradas. "Una de las cosas que más me impresionan es la gente, su comportamiento en masa o como individuo”, escribió el artista en su blog personal.
Las otras miradas

En el caso de Portugal, António Homem Cardoso plasmó sus fotografías centradas en la ciudad costera de Sines, situada entre el mar y la llanura de su país.
El español Ángel de la Rubia dirige su objetivo fotográfico al rico patrimonio artístico de su lugar de origen. Mientras que su colega, el mexicano Alejandro Cartagena (México) muestra un retrato sociológico de Reynosa, municipio al noreste de México, que traza la frontera con Estados Unidos.
El brasileño Araquém Alcântara decidió trasladarse al interior de la Mata Atlántica del Amazonas para capturar su colección de imágenes.
De Perú, Walter H. Wust realizó un bello retrato del país inca a través de un recorrido imaginario por su cultura y sus gentes.

El artista venezolano Ricardo Peña Bacalao narra a través de sus imágenes el desarrollo de las poblaciones rurales del norte de Suramérica. En el caso de Ecuador, su representante, Simón Brauer dirige su mirada a las comunidades indígenas de los Andes. Finalmente, de Venezuela, el fotógrafo Ricardo Peña Bacalao utiliza su cámara para narrar el desarrollo de las poblaciones rurales del norte de esa región.

domingo, 11 de enero de 2015

Los bolivianos buscan trabajar en la minería y la agricultura

El norte de Chile, es decir las regiones de Arica, Iquique, Atacama y Antofagasta son las preferidas por los bolivianos a tiempo de escoger un destino para trabajar.

Allí, la actividad para los bolivianos está centrada en la agricultura, los servicios y la minería.

Según la migrante Zulma G., una de las regiones con mayor cantidad de bolivianos es Iquique.

En esta región los trabajos son variados y se rigen también por el comercio entre Bolivia y Chile, ya que algunos compatriotas son contratados para ayudar en la venta de productos que son internados al país, explica Zulma G., quien vivió en Santiago, Antofagasta y ahora radica en Iquique.

La boliviana que llegó al país vecino hace seis años por una beca de estudios cuenta que los compatriotas que no pueden trabajar en sus profesiones y se encuentran bien posesionados son los que fueron empleados en la Zona Franca de Iquique (Zofri).

Las mujeres, por lo general, consiguen trabajo de meseras o de niñeras.

Los hombres que conocen de construcción ingresan fácilmente en ese rubro y son bien remunerados.

La agricultura, sobre todo en Arica, es una de las actividades de mayor importancia para los bolivianos, afirma el cónsul de Chile en Bolivia, Milenko Skoknic.

Si hay posibilidades, los bolivianos adquieren un terreno y siembran. Otra de las opciones es trabajar como empleados para el propietario de los terrenos.

MINERÍA

Uno de los trabajos más buscados por los bolivianos y los chilenos es en la minería.

Las regiones del norte se caracterizan precisamente por ser mineras y los que ingresan a las faenas extractivas o la industrialización son bien remunerados.

“En las minas un boliviano puede ganar como un profesional chileno, los sueldos son altos, superan los 3 mil dólares”, dice Zulma G.

PROFESIONALES

Pero no todos los bolivianos que viven en el país vecino se emplean en trabajos que no requieren una preparación profesional, pues existe una gran cantidad de compatriotas que se desempeñan en el ámbito académico y profesional, sobre todo en la región de Santiago.

Las becas gestionadas para maestrías en áreas sociales y económicas abren puertas para muchos profesionales en el campo laboral de Chile.

Sophia Espinoza, quien cursó en 2011 una maestría en Recursos Naturales y Medio Ambiente en Concepción, comenta que muchos bolivianos se han abierto campo en Chile tanto en las universidades como en empresas donde prestan sus servicios.

El salario para un profesional en Chile es cuatro o hasta cinco veces más alto que en Bolivia, sin embargo, hay que destacar que los chilenos son muy competitivos y no es fácil conseguir un empleo.

“Personalmente estoy muy satisfecha con lo que aprendí en Chile, la enseñanza es muy buena, pero costosa. Para un boliviano es prácticamente imposible pagar un postgrado, todos los bolivianos que yo conocí en Chile estaban con Becas”, menciona.

Cuenta que la región de Concepción es reconocida por ser el lugar donde están las principales universidades de Chile, por lo que es la ciudad donde el Gobierno de Chile ofrece becas a profesionales de Bolivia y otros países.

LOS ATRACTIVOS

Las playas chilenas son los espacios de esparcimiento para los migrantes bolivianos.

Muchos de los migrantes que provienen de las áreas rurales de Bolivia no conocen las playas y esperan con ansias la primera vacación en el verano para visitarlas.

No todo es trabajo en Chile, destaca Zulma G. y asegura que entre amigos los bolivianos aprovechan sus descansos para viajar hasta las playas a pasar unos días.

En Arica, la más conocida es la de Chinchorro, en Iquique son Cavancha y Playa Brava. En Antofagasta las playas más visitadas son Hornitos y Mejillones.

Para las personas que simplemente visitan Chile, además de las frías aguas de la playa, los lugares que llaman la atención son los centros comerciales, lugares donde los bolivianos encuentran de todo a buenos precios.

Aunque los costos de estos pequeños viajes de turismo pueden ser considerables, por el costo del transporte y la comida, los bolivianos no pierden la oportunidad para bañarse en las playas y disfrutar los hermosos paisajes que ofrece el norte chileno.

El 8 por ciento de las remesas que llegan al país provienen de Chile

Las remesas que se enviaron desde Chile a Bolivia en 2014 alcanzaron un monto similar a las que llegaron de Argentina y superaron a las de Brasil, según una fuente oficial.

El último informe del Banco Central de Bolivia (BCB) señala que las remesas del mes de noviembre de 2014, enviadas desde distintos países, alcanzaron a 106.3 millones de dólares. De este monto, el 7.5 por ciento , es decir 7.97 millones de dólares, provinieron desde Chile.

Las remesas que llegaron desde Argentina representan el 8.3 por ciento del total de dinero enviado por los bolivianos y se mantiene por encima de las que se recibieron de Brasil, que es el 6.9 por ciento .

España, con el 45.7 por ciento , es el país que ocupa el primer lugar en el envío de remesas, seguido por los bolivianos que viven en Estados Unidos, con el 16.8 por ciento en el mes de octubre de 2014.

En algunos meses de la gestión 2014 como enero, febrero y marzo Chile logró desplazar a la Argentina en el envío de las remesas y ocupó el tercer lugar.

En ese primer trimestre el envío de dinero desde Chile fue de un 8 por ciento , mientras que de Argentina alcanzó a 7.9 por ciento , según los datos del BCB.



BAJA EN LAS REMESAS

En el período de enero a octubre de 2014, Bolivia se benefició con un total de 957 millones de dólares por concepto de remesas de los trabajadores, monto que es menor en 2.1 por ciento respecto al dinero recibido en similar período de la gestión 2013.

El informe del Banco Central de Bolivia indica que esta disminución se debe al retorno de los bolivianos al país.

DESTINO DEL DINERO

Por destino, entre enero y octubre de 2014 las remesas llegaron a los departamentos de Santa Cruz en un 40.3 por ciento ; Cochabamba en un 29.8 por ciento ; La Paz, 16.5 por ciento y al resto del país 13.4 por ciento .

AHORRO

Según el economista y expresidente del BCB Armando Méndez, independientemente del número de bolivianos que haya en Chile y de los ingresos que éstos perciban por su trabajo, las cifras dan una señal clara a Bolivia para tratar mejor las relaciones internacionales con el país vecino.

“Que Chile ocupe entre el tercer y cuarto lugar en destino de los migrantes quiere decir que nuestros compatriotas están siendo bien recibidos y cobijados en ese país, por lo que se deben mejorar las relaciones”, indicó.

“Si mejoran las relaciones, los bolivianos somos los que más ganamos”, afirmó y atribuyó los montos altos de las remesas provenientes de Chile a los altos salarios que se perciben en ese país.

“Chile tiene un nivel de vida mucho más alto que Argentina y Bolivia y es un modelo de desarrollo económico en el mundo, motivo por el cual la gente ve atractivo ese país para ir a trabajar”, finalizó.

El monto de los envíos es fijo

Una de las características de las remesas enviadas de Chile a Cochabamba (Bolivia) es que éstas son fijas, es decir montos similares cada mes.

El objetivo de los bolivianos que viven en Chile es cubrir las necesidades básicas de sus familiares en alimentación, educación, vestimenta y salud.

Cochabamba ocupa el segundo lugar

Después del departamento de Santa Cruz, el de Cochabamba ocupa el segundo lugar en Bolivia en recibir el mayor porcentaje de remesas de parte de los residentes en Chile y otros países del mundo.

En los diez primeros meses de 2014, Cochabamba recibió el 29.8 por ciento de las remesas totales del país.


Proceso migratorio se remonta a la Colonia y tiene su auge en los 80

La cifra de inmigrantes bolivianos que trabajan en Chile aumentó en un 115 por ciento durante una década (2002-2012), al pasar de 11.649 personas a 25.151 ciudadanos, atraídos por las mejores condiciones laborales de ese país, según un reportaje publicado por el diario chileno El Mercurio.

Estos datos se basan en estadísticas del Departamento de Extranjería y Migraciones del Ministerio del Interior de Chile, refuerza el artículo de El Mercurio y replicado por la página web del Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) de Bolivia.

Sin embargo, Chile no siempre fue el país preferido por los migrantes de Bolivia. Argentina, primero, y después España y Estados Unidos, fueron las naciones que acogieron a miles de bolivianos que buscaban una fuente de trabajo mejor remunerada.

La crisis económica en España está obligando a los bolivianos a retornar al país en busca de un nuevo destino: Chile o Brasil, donde existen mayores oportunidades de trabajo.

Una investigación realizada por el Centro de Estudios Superiores Universitarios (CESU), de la Universidad Mayor de San Simón, concluye que Bolivia es ya un país en diáspora.

El autor de la investigación, Alfonso Hinojosa Gordonava, señala que “todos los estudios consultados con la intención de determinar la cantidad de los migrantes internacionales bolivianos coinciden en señalar la imposibilidad de un cálculo de seguridad plena”.

“Las cifras que la Cancillería maneja hablan de 2.5 millones de bolivianos fuera de las fronteras nacionales, es decir, el 25 por ciento de la población total”, agrega la investigación.

ARGENTINA

El autor de la investigación “Procesos migratorios transnacionales en Bolivia y Cochabamba”, explica que los orígenes de la migración boliviana a la Argentina se remontan a periodos coloniales, cuando la producción de plata en Potosí articulaba una vasta red de territorios.

Ya durante el siglo XX, hacia 1920 el hecho se localizaba principalmente en el norte, donde la industria azucarera se expande hacia las provincias de Salta y Jujuy. Esta expansión de la industria azucarera, con la correspondiente demanda estacional de mano de obra barata para la zafra de la caña, incentivó, directamente, el flujo migratorio de la población de los valles y del sur de Bolivia.

Durante las décadas siguientes, la población de migrantes bolivianos en las zonas urbanas y peri-urbanas de Argentina, principalmente de Buenos Aires, aumentó de manera notoria. En este período el flujo de migrantes bolivianos aumentó, principalmente por la crisis económica boliviana que se vivió durante los años ochenta, y luego, por la implementación del programa de ajuste estructural dictado por el D.S. 21060 hacia 1985.

En esta década los asentamientos en la región metropolitana de Buenos Aires igualaban o superaban a los residentes en Salta y Jujuy. Estaba claro que los desplazamientos se había reorientado hacia el centro urbano más importante en búsqueda de trabajo y mejores condiciones de vida. Sin embargo, también una proporción importante de bolivianos se habían instalado en el ámbito rural de la provincia de Buenos Aires, trabajando la tierra en sistemas de arrendamiento e incluso adquiriendo la tierra en propiedad.

ESTADOS UNIDOS

El ‘sueño americano’ tuvo también sus impactos en la sociedad boliviana, sobre todo en los valles centrales de Cochabamba (región tradicionalmente expulsora de mano de obra) y en los ámbitos urbanos de Santa Cruz de la Sierra. El inicio de esta migración se la puede situar en la década de los años setenta adquiriendo mayor vigor en los ochenta.

Estimaciones no oficiales hablan de alrededor de 200 a 250 mil bolivianos residentes en el país del norte; aunque autores como Edmundo Paz Soldán señalan en cerca de 500 mil los bolivianos en Estados Unidos.

BRASIL

La república del Brasil y más concretamente la ciudad industrial de Sao Paulo se constituye ya en otro destino tradicional de los emigrantes bolivianos desde hace ya varias décadas.

ESPAÑA

La magnitud que han tomado los flujos migratorios desde Bolivia con destino a España durante los últimos años ha desatado un verdadero éxodo humano. Es evidente que en España se ha constituido la segunda colectividad transnacional más grande de bolivianos en el exterior, luego de la Argentina pero en un periodo de tiempo sumamente reducido.

“La mano de obra boliviana es buscada hasta por anuncios”

Los empleadores chilenos publican avisos en los periódicos y los colocan en las calles buscando a bolivianos que quieran trabajar. Consideran que su desempeño en distintos rubros es muy bueno. Los compatriotas que llegan a Chile encuentran una ocupación en menos de 48 horas tras su llegada.



Conseguir trabajo en Chile es una tarea relativamente sencilla para los bolivianos.

Los compatriotas son reconocidos como laboriosos en varias regiones de Chile y los empleadores los buscan por anuncios de periódico o letreros que colocan en las calles.

Mary J. relata que consiguió trabajo a través de un aviso que vio en un periódico de Iquique y que la mayoría de los bolivianos que llega a ese país lo hace por ese medio.

“Los anuncios indican ‘necesito empleado boliviano para trabajo en panadería, servicios o construcción”, menciona.

Estos anuncios están dirigidos a bolivianos que tienen papeles y no están como turistas.

Mary afirma que fue tan fácil conseguir trabajo que al día siguiente de su llegada a Iquique ya contaba con empleo. Cuando arribó al país vecino no tenía amigos ni familia, fue sola, a probar suerte.

Ella decidió migrar hace tres años porque no tenía trabajo y necesitaba un buen ingreso para mantener a sus hijos que se habían quedado en Cochabamba.

Su trabajo como ayudante de cocina y mesera en un restaurante chino de Iquique le permite sustentar a su familia.

Para ahorrar, la mujer comparte un departamento con otras personas por el cual pagan unos 300 dólares. Pensando en su economía, ella cocina todos los días. Su objetivo es quedarse un tiempo más en Chile y luego retornar a Bolivia con sus ahorros para iniciar un negocio.

TRECE AÑOS

FUERA DE BOLIVIA

Ximena es otra de las migrantes que partió a Chile hace 13 años. Sus opciones para migrar eran varias, tenía amigos y familiares en Argentina y España, pero la crisis que vivían esos países le hizo dudar de trasladarse allí.

Una amiga suya que estaba en Cochabamba y tenía familia en Chile le ofreció salir juntas del país para trabajar en San Pedro de Atacama, por lo que decidió partir a esa región.

Al igual que Mary, al día siguiente de su llegada encontró trabajo en un hotel como recepcionista y allí ocupó varios cargos como camarera, secretaria de lavandería y otros.

“Yo iba donde me necesitaban y así me gané el cariño de los administradores”, señala.

Cuenta que antes de irse a Chile trabajaba en una tienda de medias donde ganaba un promedio de 180 dólares al mes. En Chile comenzó con un salario de 300 dólares y, además, contaba con alojamiento.

A los seis meses de su salida, retornó a Bolivia, por motivos personales, pero sus amigos con los que había trabajado le pidieron que vuelva, por lo que regularizó sus papeles y retornó a Chile.

A su retorno, Ximena ya contaba con un nuevo trabajo en una agencia de turismo con un sueldo mucho más alto. Comenzó a ganar 500 dólares que luego fueron incrementados con el pago de comisiones.

Ximena cuenta ya con nacionalidad chilena y tiene como objetivo comprar su propia casa. Actualmente alquila una vivienda por la que paga 500 dólares cada mes.

La boliviana supo ganarse su puesto en la agencia de turismo donde trabaja. Allí comenzó como asistente de operaciones y ya es supervisora administrativa, cargo con el que gana 1.800 dólares al mes.

Afirma que su trabajo le permitió superarse, debido a que estudió la carrera de técnico en Administración. Dividía su tiempo entre sus responsabilidades en el trabajo y los estudios, y ahora ya cursa un diplomado en la universidad Adolfo Ibañez, gracias a que cuenta con el apoyo de sus empleadores.

En algunos momentos, Ximena pensaba en retornar a Bolivia por causa de su madre, pero en 2004 terminó llevándosela a Chile.

Ahora está a punto de cumplir otro de sus sueños, formar una familia junto con un chileno, motivo por el cual asegura que solamente viajará de vacaciones a su país natal.

“A pesar de todo lo que me pasó, de haber sido denunciada por trabajar como turista y tener que pagar multas, todo valió la pena”, afirma.

Recuerda que la época en la que llegó a Chile la situación era mucho más difícil porque debía tener cinco años de trabajo con el mismo empleador para obtener la nacionalidad.

Asegura que ahora es mucho más fácil porque las renovaciones para la estadía en ese país solamente se amplían pidiendo una prórroga.

“Ahora, teniendo el permiso para permanecer en el país uno trabaja donde quiere y con el empleador que le convenga”, concluye.

Cochabamba es la ciudad que envía más turistas y migrantes

Cochabamba es el departamento de Bolivia que más turistas y migrantes envía a Chile. Las estadísticas indican que durante 2014 un total de 8.540 cochabambinos tramitaron pasaportes a ese país, según la Dirección General de Migración.

Si bien los bolivianos necesitan solo el carnet de identidad para viajar a Chile, el trámite para obtener el pasaporte y cruzar la frontera es uno de los más requeridos por los cochabambinos.

Las solicitudes de pasaporte para ir a Chile, por trabajo o turismo, superan la demanda de los que realizan el trámite para trasladarse a Estados Unidos y España, países para los cuales el pasaporte no es opcional.

Según la directora regional de Migración de Cochabamba, Aleza Núñez, este fenómeno (una mayor migración a Chile) se ha presentado en los últimos años y cada vez va creciendo.

Durante el último mes de registro, es decir noviembre de 2014, un total de 436 personas solicitaron el pasaporte para viajar a Chile, cifra superior a la que se presentó el mismo mes de 2013, que alcanzó a 397.

El número de solicitudes para Chile estuvo por encima de las que se hicieron para Estados Unidos, que en el mes de noviembre de 2013 registró 216 pasaportes, y en el mismo mes del año pasado 329.

En el caso de España, en 2013 se solicitaron durante noviembre 144 pasaportes y el año pasado 211.

Núñez reconoce que este dato no es exacto, debido a que algunas personas que tramitan el pasaporte no lo usan y otras salen de Bolivia al país vecino solamente con el carnet de identidad.

SIN DATOS EXACTOS

Uno de los motivos por el que no se tiene un dato exacto del retorno de los bolivianos es debido a que éstos salen y entran en Chile, en un 90 por ciento , por vía terrestre. Otros ciudadanos se dedican al comercio, por lo que ingresan y retornan de Chile de manera frecuente.

De acuerdo con los datos de la Dirección General de Migración en Cochabamba, la mayoría de las personas que tramita el pasaporte es ama de casa seguido de estudiantes.

Son pocos los profesionales, entre abogados, médicos e ingenieros que hacen el trámite, indica Núñez.

COCHABAMBINO MIGRANTE

Para el sociólogo y experto en Políticas Públicas Fernando Salazar, los cochabambinos son por naturaleza migrantes.

Ya sean del campo o de la ciudad, el cochabambino está siempre en la búsqueda de mejores oportunidades y lleva consigo algunas tradiciones y conocimientos que le permiten conseguir trabajo en el exterior.

“El boliviano está acostumbrado a dormir y a comer en varios lugares, no se hace problema de compartir un lugar para vivir y hace los gastos mínimos para poder enviar plata a sus familiares”, puntualiza.

Atribuye el ingreso de los bolivianos al campo de la agricultura, debido a que son expertos en esta actividad, especialmente cuando migran del campo.

Por este motivo no es raro encontrar a bolivianos en la agricultura chilena o argentina, ya sea como propietarios de las tierras o como peones ofreciendo su fuerza de trabajo.

Las hortalizas y frutas que siembran son luego llevadas a otras regiones del centro y el sur de Chile.

Salazar destaca también que cuando el boliviano comienza a migrar es difícil que retorne a su tierra porque cambia su perspectiva de vida.

Algunos van a probar suerte

Según la Dirección General de Migración de Cochabamba, algunos ciudadanos van a probar suerte a Chile.

Antes de migrar evalúan la situación laboral y económica.

La mayoría de los migrantes es ama de casa y estudiantes que quieren ganar dinero para mantener a sus familias.

1 Día dura el trámite para el pasaporte

El trámite para obtener pasaporte dura 24 horas en la Dirección General de Migración de Cochabamba y tiene un costo de 515 bolivianos. Según la época, se emiten entre 25 y 200 documentos al día.

Chile es el nuevo destino para los migrantes bolivianos

A los 20 años, Carola decidió dejar su trabajo y familia en Santa Cruz para buscar mejores condiciones de vida en Chile.

Uno de sus primos que residía en Iquique le dijo que los sueldos eran altos y que podía ganar bien pese a no haber estudiado una carrera profesional.

Carola, la mayor de dos hermanos, necesitaba dinero para ayudar en la manutención de su familia, por lo que después de pensar unos días la propuesta se fue a trabajar como niñera a Chile.

Allí, su sueldo mensual alcanza a los 400 dólares con los que puede cubrir sus gastos y mandar una determinada cantidad a sus familiares.

Así como Carola, miles de bolivianos han elegido en los últimos años a Chile como un país para migrar y conseguir trabajo con buena remuneración.

QUINTO LUGAR

Por su cercanía, su fácil acceso y las oportunidades de trabajo, Chile se ha convertido en el quinto país con mayor número de migrantes bolivianos después de Estados Unidos, Argentina, España y Brasil.

Según el consulado de Chile en Bolivia, un aproximado de 30 mil bolivianos residen en el país vecino actualmente.

El hecho de contar con un acuerdo de Visa Mercosur para permanecer en Chile es una de las ventajas que atrae a los bolivianos a la hora de tomar una decisión para migrar, ya que pueden trabajar legalmente y acceder a todos los beneficios laborales tramitando este documento.

El cónsul de Chile en Bolivia, Milenko Skoknic, indica que las condiciones de trabajo en su país son muy buenas, no solamente para los bolivianos sino para otros migrantes latinoamericanos. La comunidad más grande de personas que migró a ese país es la peruana.

El sueldo mínimo en Chile es, según Skoknic, un aproximado de 350 dólares y los trabajadores reciben otros beneficios por bonos y horas extras.

“Hay toda una legislación en Chile acerca del trabajo y ésta se cumple de manera positiva en todo el país, lo que también beneficia a los migrantes”, agrega.

Skoknic afirma que a diferencia de lo que sucede con los migrantes bolivianos en otros países, en Chile no se ha recibido ninguna denuncia de problemas laborales.

Según la autoridad chilena, los bolivianos son muy respetados como trabajadores por su responsabilidad y entrega en sus actividades, por ello son contratados en varios sectores.

VISAS MERCOSUR

Uno de los requisitos para permanecer legalmente en Chile y acceder a trabajos dignos es la obtención de la Visa Mercosur.

Este documento debe ser tramitado por los migrantes que están en Chile, una vez que sus 90 días como turistas en ese país vencen o cuando se cumple la prórroga solicitada.

La responsable de la Dirección General de Migración de Cochabamba, Aleza Núñez, explica que este documento es fácil de tramitar con el carnet de identidad y su costo es bajo. El trámite lo deben realizar en el Departamento de Extranjería y Migración del país vecino.

“Para viajar a otros países por migración o turismo, los trámites son demasiado exigentes y costosos, además de morosos, mientras que permanecer en Chile de manera legal es mucho más fácil”, afirma Núñez.

A CAUSA

DE LA CRISIS

Además de la proximidad y la facilidad para obtener la documentación, otro motivo por el cual el migrante elige Chile es su bonanza económica.

Los países a los cuales el boliviano migraba con más frecuencia eran Argentina, Estados Unidos, España y hasta Brasil, pero éstos han sido afectados por la crisis económica en las gestiones pasadas, por lo que algunos decidieron retornar y elegir a Chile como nuevo destino.

Otros que desean migrar por primera vez ya no ven en esos países un atractivo por la falta de trabajo y el costo de vida que se eleva más cada día.

El sociólogo y experto en Políticas Públicas Fernando Salazar indica que aunque el costo de vida en Chile es mucho más caro que en Bolivia, especialmente en la alimentación y el transporte, los sueldos son suficientes para que los migrantes puedan vivir en buenas condiciones y mandar dinero al país. Asegura que incluso algunos se dan el gusto de hacer turismo solos o junto con sus familias en Chile.

Agrega que Chile fue desde hace varios años un atractivo, sobre todo para habitantes de poblaciones deprimidas del país como Potosí, Oruro y algunos sectores de La Paz donde había mucha pobreza y pocas oportunidades de trabajo.

Sin embargo, ahora reconoce que Chile es una opción principalmente para los cochabambinos, cruceños, paceños y hasta benianos.

Como sucede en la mayor parte de los países donde los bolivianos van a trabajar, el rostro migrante boliviano en Chile es de mujer. Muchas de ellas madres que requieren mantener solas a sus hijos, o jóvenes que quieren trabajar para ahorrar y planificar su futuro.

domingo, 4 de enero de 2015

Bolivianos que radican en Argentina e hijos de compatriotas integran, en su mayoría, el grupo de ballet



Es una de esas tardes soleadas de noviembre, cuando la blancura de la ciudad de Sucre se refleja en sus casas, las iglesias y sus calles repletas de cultura. Al fondo, el Churuquella y el Sica Sica parecen vigilar los pasos de la gente.

En la plaza y en el mirador de La Recoleta, entre turistas que sacan fotos panorámicas de la capital y las personas que buscan algo de sosiego ante el calor, un grupo de bailarines se prepara para interpretar un bailecito chuquisaqueño. De un pequeño reproductor portátil se empieza a escuchar Rosa te llamó tu madre, una concertina tradicional. Las notas reflejan un poco de tristeza, dulzura y cariño a la vez, como la tierra misma que estamos pisando… la Ciudad Blanca.

Los pañuelos giran y los pies se mueven al compás de la danza. En medio de las columnas blancas de estilo colonial del mirador y, después, frente a la fuente, cuatro parejas danzan mientras los transeúntes admiran a estos coloridos artistas.

El Viceministerio de Turismo ha organizado un viaje por las ciudades de Sucre, Potosí y Uyuni, en un recorrido para que 30 trabajadores de diversos medios de comunicación den a conocer los sitios turísticos de estas regiones.

En la visita a la plaza de La Recoleta, los camarógrafos y fotógrafos de la delegación centran sus objetivos en el baile del ballet América Morena. Ahí están los ocho danzarines ofreciendo sus mejores pasos. “Vivimos en Buenos Aires y hacemos danzas bolivianas”, dice Félix Cárdenas, el director de la agrupación que nació el 4 de agosto de 1990 en Buenos Aires, con bolivianos e hijos de connacionales, en su mayoría, que interpretan las danzas nacionales. “En Argentina hay mucha migración boliviana, entonces, los hijos y los argentinos van mirando las danzas y el ritmo alegre que tiene Bolivia. Ésa es la motivación, querer aprender y enseñar”, expresa Félix, argentino de padres paceños y potosinos.

Danzarines

En noviembre, el elenco de América Morena se presentó en el Festival Internacional de la Cultura (FIC), que se llevó a cabo en la ciudad de Potosí y que reunió a varios conjuntos nacionales e internacionales. El ballet actuó junto a la agrupación Irupe en la jornada denominada Danzas Tradicionales de Bolivia y Argentina, en el teatro Modesto Omiste. “Es lo máximo venir a bailar a Bolivia. Esta invitación fue para nosotros muy importante. Aprovechamos en hacer esta pequeña gira y tratar de llevar material de acá a Buenos Aires para tener un currículum más amplio”, comenta Sandra Rocha, quien nació en el centro minero de Catavi y radica desde hace 28 años en Argentina.

“Para todos los bolivianos que estamos en Argentina, para los que estamos fuera del país, interpretar nuestra danza mantiene vivas nuestras raíces y por eso es que seguimos haciendo esto”, añade Rocha durante un descanso en la danza.

“En La Paz no tuve la oportunidad de practicar nuestro folklore porque me fui joven. Cuando encontré un grupo de baile en Buenos Aires, me llamó muchísimo la atención, pues lo llevas en la sangre, por eso bailo 21 años”, cuenta María Eugenia Marino, una paceña que reside 27 años en la capital bonaerense.

El bailecito dura casi media hora; Andrés Florez quiere sacar fotos y grabar videos del grupo, para lo cual ubica a los bailarines con la iglesia de La Recoleta y la fuente de la plaza como fondo. “Cuando uno está en el exterior siente esa necesidad de bailar o de demostrar algo de su cultura”, asevera este paceño con 17 años en Buenos Aires. En ese momento toca el timbre y empiezan a salir los alumnos de la Unidad Técnica Humanística Franciscana La Recoleta, quienes llenan de gritos y alegría la plaza ante el espectáculo gratuito.

Casi al mismo tiempo, los componentes del ballet se repliegan en un rincón para empezar a cambiar de indumentaria. De aquel vestuario dulce y delicado del bailecito chuquisaqueño pasan a vestir el atuendo guerrero del pujllay. Aún no lo saben, pero días después esta danza sería declarada patrimonio cultural inmaterial de la humanidad, otorgada por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco).

El sol empieza a ocultarse detrás de la ciudad, mientras los danzarines se ayudan unos a otros a vestirse, porque el traje del pujllay es difícil de ponerse, como las ojotas de cerca de diez centímetros de altura que son atadas con correas de cuero, y las mantillas blancas, en el caso de las mujeres, que son sostenidas por prendedores. “Los trajes se los viene a buscar a Bolivia. Lo que se intenta es mantener la esencia, el origen de las danzas, que es lo principal del grupo”, aclara Andrés mientras se prepara para la nueva filmación.

“Bailo danzas argentinas. Una vez, los amigos bolivianos me invitaron a enseñarles el folklore de mi país. En eso me metí de a poco, me encantó y hace 15 años que estoy con América Morena”, resalta Nicolás Oliva, ciudadano bonaerense que se acomoda el traje de pujllay.

Otro argentino es el Choco. “Ni bien llegué al grupo me bautizaron con ese apodo y desde entonces se me quedó así. Mucha gente no conocía mi nombre porque me llamaban Choco”, relata Alfonso Idoyaga, quien se enamoró del folklore boliviano mediante la música. “Era fanático de Los Kjarkas, en general de la música andina, pero principalmente de Bolivia; después empecé a interesarme por las danzas y así me acerqué al ballet”, cuenta Alfonso, quien añade que “bailar en Bolivia tiene un gustito especial”. A partir de su primera presentación en la provincia Río Negro de Argentina, América Morena actuó en varios escenarios del continente, como Rosario, Salta, Mendoza y Buenos Aires, en Argentina; Viña del Mar, Santiago, Valparaíso y Concepción, en Chile; Asunción y Gambaré, en Paraguay; Montevideo y Punta del Este, en Uruguay, además de Potosí, Sucre y el Carnaval de Oruro, en Bolivia. “Cuando llegué después de 15 años al Carnaval de Oruro, fue mortal. Bailamos tinku. Ahí fue cuando dijimos que debemos continuar lo nuestro, seguir difundiendo nuestras costumbres, no dejarlas en el olvido”, comenta Sandra.

De repente se empieza a escuchar el sonido de la waxra (cuerno, en quechua), con lo que empieza el tema Bailando pujllay, de Llajtaymanta, acompañado por las espuelas de las ojotas. María Eugenia Marino, Nicolás Oliva, Sandra Rocha, Brian Chocala, Mayra Ángel, Rubén Carrillo, Fabiola Urbano y Alfonso Idoyaga bailan haciendo círculos y agitando sus pañoletas.

El sol se esconde entre las columnas del mirador. Pero la luz aún ilumina a los bailarines orgullosos de estar con las raíces de su América morena.



José Bayro, el boliviano que revoluciona el arte en México

"Es una vergüenza que se roben el patrimonio. En México pasa lo mismo, los políticos se llevan las obras para sus casas”, reniega el polifacético pintor boliviano José Miguel Bayro Corrochano, tras enterarse que en Bolivia tan sólo se conserva una fotocopia del autorretrato que plasmó el famoso muralista Diego Rivera en su única visita al país, en 1953.
La historia de la llegada fugaz de Rivera a Bolivia es narrada por su hermano Mauricio, quien comparte con José Miguel los resultados de su tesis sobre el muralismo mexicano y boliviano. "Conseguimos el boceto de un autorretrato hecho por Diego, pero una fotocopia. Seguro algún político se ha llevado (el dibujo) original”, asegura Mauricio.
José Miguel escucha atento a su hermano y le dice sorprendido: "Es importante mencionar la influencia de los muralistas mexicanos en los bolivianos”.
Sin duda, para Bayro hablar de Bolivia y México siempre es importante. Hace más de 30 años divide su vida, tiempo y pasión entre ambos países. Vive en Puebla, México. Ahí abrió su estudio, una galería y un espacio, donde se ha convertido en el maestro de cientos de jóvenes y apasionados del arte. Desde esa "trinchera” explora técnicas en pro de revolucionar el arte.
Nacido en Cochabamba, hace más de 50 años, Bayro Corrochano es arquitecto de profesión, sin embargo, apostó por seguir su vocación artística. Estudió en la Universidad de México, hizo la maestría de Artes en la Académica de San Carlos, México, y estudió escultura, litografía, grabado, serigrafía y cerámica con los maestros Adelaida Noriega, Raúl Soruco, Carolina Muciño, Jean Hendrix y Nunik Sauret.
El artista llegó al país hace más de tres semanas y abrió la muestra Volveré transitando, en Cochabamba. "Hace mucho tiempo que no exponía en Bolivia, la última vez fue en Patiño. Decidí ponerle ese nombre a la muestra porque siempre vengo al país a ver a mi familia y mis amigos. Pues transitando por Bolivia tenía que volver a exponer. Además, mucha gente me lo ha pedido y creo que es bueno que la gente vea mi evolución”, dice.
Para Bayro Corrochano regresar a Bolivia siempre es una experiencia única. "Soy nacionalizado mexicano, pero soy boliviano de todos modos. Siempre extraño la vida familiar y por eso visito una vez al año el país”, dice.
Luego, sonríe y agrega: "Me quedé (en México) por los azares del destino y porque tuve una gran posibilidad de desarrollarme como artista. Este país me ha brindado muchas oportunidades, como conocer a grandes compañeros y maestros. Además me dio la oportunidad de tener el tiempo y el espacio para hacer arte. Entre quedarme un año ya pasaron más de 30 años”.
A pesar de su amor y gratitud por México, José Miguel siempre lleva en el corazón a Bolivia. Por eso, cuando fue a visitar al fallecido escritor mexicano Carlos Monsiváis le llevó de regalo un libro de antología de la poesía boliviana de Eduardo Mitre, mates de coca y sus grabados.
"Conocí a Monsiváis en México. Tuve una charla increíble con él y lo invité a escribir el prólogo de mi libro. Él aceptó y me dijo que le gustaba mi obra. Para hablar con él, leí todo lo que estaba haciendo en esa temporada, sin embargo, hablamos de todo por más de dos horas. Nos reímos de los políticos”, cuenta.
Monsiváis tardó un año en escribir el prólogo del libro. Durante ese tiempo, José Miguel esperaba ansioso la llegada del texto. "Valió la pena esperar. El libro tiene uno de los últimos textos escritos por Monsiváis antes de morir. Lo elegí porque pienso que mi pintura tiene que ver mucho con él, era un poeta urbano y escribía mucho sobre lo que pasa en las periferias de la ciudad”, dijo.
El libro Distorsión de los valores en fuga -que compendia la obra del artista- fue presentado junto a una exposición en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), en marzo de 2011. En su prólogo, el autor mexicano describió a la obra de Bayro Corrochano como "la distorsión de los valores en fuga”.
Una artista multifacético
Bayro ha creado pinturas y esculturas en distintas técnicas y materiales, desde óleos en lino hasta piezas de ónix y alabastro y esculturas en bronce, cerámica y talavera. Además, ha incursionado en el arte objeto. "Trabajo en muchas técnicas, en muchas áreas, pero la que más me importa y la que le voy a dedicar mi tiempo es el óleo. También me gustan los bronces de pequeño formato y de gran formato”, asegura.
El artista cuenta que una de las novedades que descubrió este año fue las creaciones del arte objeto. "Es el arte para portar en una cartera, en las corbatas y también en la joyería. Pienso que esto es el arte para portar y para salir a la calle. De alguna manera, la gente se pueda apropiar del arte y lo pueda hacer su vestimenta”, explica.
Sin embargo, Bayro se puso un límite en el arte. Al ser consultado sobre la posibilidad de incursionar en el arte digital, el creador respondió sin dudar: "Precisamente, creo que ahí es el límite. Me preguntaron por qué no lo hago, por ejemplo, tengo sobrinos dibujan y animan sus figuras. Sin embargo, creo que ahí llegue y lo digital es ya de otra generación”.
Con el paso de los años, el cochabambino descubrió otra pasión: la enseñanza. Por eso, abrió su escuela de arte en Puebla. "He decidido abrir un espacio a mucha gente frustrada que una vez deseaba ser artista, pero se casó o se dedicó a otro oficio. El estudio está abierto para ellos y cuando ingresan yo les digo: ‘No te voy a enseñar cómo pintar, sino haremos lo tú quieras. Yo te voy a ayudar a mejorarlo’”.
Entonces, según el artista, cada uno de sus alumnos hace algo diferente. "Les he prohibido hacer Bayritos, no quiero que sean clones de mí. Cada quien tiene su paleta personal y su estilo”, dice.
Entre sus estudiantes hay amas de casa, empresarios, constructores y otros. "Les ayudo a organizar sus exposiciones individuales, a que enfrenten a la prensa y a que den entrevistas. Para ellos es una experiencia curiosa porque cumple su sueño de ser artistas”, dice, quien en cada alumno busca contagiar su ideal: ser un obrero del arte”.



"Bayro: Lo gótico en el juego de las esdrújulas”, de Carlos Monsiváis
Como los pintores que siguen confiando en lo figurativo en el tiempo de la abstracción que permanece y de las instalaciones que llevan las escenografías a las artes plásticas, José Bayro C. se aparta de las representaciones clásicas para incursionar en lo que podría llamarse "la distorsión de los valores en fuga”. Antes de explicarme, que bien lo necesito, debo intentar una tarea definitoria. A Bayro, poseedor de una cultura plástica muy firme, las modas no le han interesado, no es hiperrealista, ni neofigurativo, ni abstracto con jerarquía de los colores. Es, con ejercicio del gusto, alguien que le atribuye a la representación el carácter de un recorrido por la vida social, el universo sexual, la vida de las parejas, los alcances de la ansiedad de los solitarios. Él se enfrenta a las telas no para alcanzar esa reducción al absurdo de las páginas de sociales que es la ambición del éxito, sino para acercar a los espectadores/ lectores a la revisión de su mirada.
Bayro ha recorrido en su aprendizaje la pintura internacional, ha estudiado probablemente a Dubuffet, a Graham Sutherland, al colombiano Alejandro Obregón, a los grandes portadistas de los discos de rock, y de ellos y de muchos otros ha extraído la lección perdurable: no hay influencias, sólo afinidades y correspondencias. Así por ejemplo, algo en principio no identificable con Bayro, el "neogótico” de fines del siglo XX y del siglo XXI, algo tiene que ver, no tanto con las distorsiones de la figura, hoy un derecho irrebatible en las artes plásticas, sino con la obsesión primordial: no hay tal cosa como la transparencia de los personajes, los artistas, si lo son genuinamente, distribuyen el misterio o los secretos en cada una de sus atmósferas, en cada uno de los personajes. Esto, en el "neogótico” tenía que ver con las sensaciones y las intuiciones de la "muerte de Dios”, que equivalía a reconocer en las oscuridades que cada figura contiene.
En el siglo XXI la empresa de no "revelarle” todo a quien contempla los cuadros, sino de exigirle que se sume al pintor en su esfuerzo contra las obviedades, fructifica sin necesidad de inscribir las obras en corrientes pictóricas específicas. Ya no se necesitan torreones que escondan a prisioneras anhelantes, ni monjes sombríos en pasillos de rectitud laberíntica, ni castillos que sean premoniciones del infierno, ni al conde Drácula, que hace de la sangre consumida la metáfora por excelencia del apagamiento de la sed. Lo "neogótico” ahora, también puede ser la impresión de quienes contemplan los óleos: estos personajes emblematizan algo que debo descifrar pero no con palabras policiales sino con la mezcla de intuiciones y cultura plástica, con la decisión de darle a la estética el papel inevitable: la disciplina personal y académica que se opone a la fijación verbal de un cuadro, un dibujo, un grabado, una escultura. Estamos hechos de lo que miramos y, también, en gran medida, de lo que seguimos mirando, no la repetición sino la recreación del punto de vista.
José Bayro C. pinta una realidad y una irrealidad simultáneas, es un artista con motivaciones evidentes, y es también un pintor que, como es debido, a sí mismo se oculta una parte de lo que va escudriñando, pintando y leyendo en cada uno de sus cuadros. Hay aquí, con argumentos y con apreciaciones brumosas, situaciones que antes llamaban "equívocas”, hay solitarios que contemplan el infinito para ver hasta dónde llega, hay habitaciones que pertenecen a un reinado o a una vecindad, hay humor, un humor efectivamente malicioso, que persigue a sus personajes hasta que depositan el enigma en una carta dirigida a la Justicia y al Porvenir, dos formas de lo desconocido. Bayro pinta, captura seres que le deben su existencia al secreto, le da oportunidad a los que observan su trabajo de creer en la recreación. Es un artista, integrado por el trabajo incesante, las visiones revisadas de sus creencias, el cotejo de la pintura mundial, el afán de no darle oportunidades al autoengaño. Bayro es un pintor de nuestro tiempo y la resonancia de la frase tiene que ver con la perdurabilidad de sus imágenes. (Prólogo del libro Bayro).

The Bolivian Llama Party: la comida boliviana conquista Nueva York

El sándwich de chola, la salteña y el mocochinchi han tomado por asalto el paladar de Nueva York, en Estados Unidos. The Bolivian Llama Party es un emprendimiento, ideado por tres hermanos, que tiene como esencia el sabor de la gastronomía boliviana y la modernidad del siglo XXI que se ofrece en siete puntos de venta ubicados en la ciudad que nunca duerme.
Un helado de crema con sabor a huminta y otro que sabe a api, una salteña de nombre Cliza, hecha con quinua y hongos ahumados, y otra de picante de pollo, y un sándwich de chola con cebollas rojas y zanahorias avinagradas son algunos de los alimentos más populares en The Bolivian Llama Party.
A ello se le suman los refrescos de frutas y mocochinchi, además de un cóctel elaborado con este último que se prepara con licor de aperol y ron picante.

Álex Oropeza, de 35 años, Patrick Oropeza, de 31 , y David Oropeza, de 24, son los tres hermanos -dos de ellos nacidos en Estados Unidos y uno en Bolivia- hijos de padres cochabambinos, Jorge y Erlinda, que migraron al país del norte en 1977. Ellos son los pioneros de la gastronomía boliviana moderna en los puestos de comida de Nueva York.
Cada uno estudió y trabajó en diferentes campos profesionales, pero sería la gastronomía, un oficio relacionado a su familia, que uniría a los tres.
"Bolivian Llama Party, como su nombre lo indica, ama la comida y la fiesta, así que decidimos combinar ambas pasiones y abrir locaciones en Williamsburg, ubicada en Brooklyn, y Far Rockaway, ubicada en Queens”, cuentan los hermanos a Página Siete.
El emprendimiento se inició en una de las ferias más conocidas y exclusivas, denominada Smorgasburg, en la que fueron incluidos en 2012.
Tres son los principios de The Bolivian Llama Party: comida con buen sabor, ambiente de fiesta divertida y por último, pero no lo menos importante, un servicio al cliente impecable.
El sabor en la sangre
Ellos tienen la premisa de que no importa el país de procedencia de las personas o a qué se dedican, cualquiera puede probar un "pedacito” de Bolivia y sentirse parte de la gran familia boliviana en este lugar donde se escucha desde folklore, como el de los Kjarkas, hasta "chicha”.
Su abuela materna tenía un negocio donde se vendía chicha y chicharrón y actualmente sus tías tienen el restaurante El Herrero y El Jardín, ubicados en Cochabamba.
"Ninguno de nosotros pensó que vender comida en la calle y en los mercados sería a lo que nos dedicaríamos. Es interesante ver, cómo nuestra historia familiar se enlaza en nuestra vida presente, algo por lo cual estamos muy agradecidos”, explican.
Bolivia... presente
Han sido entrevistados por varios medios internacionales, ganando reconocimientos por su sándwich de chola, sus salteñas y otros productos que han adquirido gran popularidad.
The Bolivian Llama Party atrae clientes jóvenes y profesionales, artistas y turistas de todas partes del mundo que llegan a Nueva York de vacaciones. La comunidad boliviana es pequeña en Nueva York, por ello no representa la mayoría de su clientela.
Cada uno de los hermanos tiene una especialidad. Patrick estudió filosofía y mercado en la Northeastern University de Boston. "Esta carrera le ayudó a cocinar, enfocando en una manera creativa, así que es nuestro genio de la cocina”, describe Natalia Tamayo, prima de los hermanos Oropeza que colaboró con la entrevista.
Por su parte, David estudió mercado e inglés en la universidad de Baruch, en Nueva York; él es responsable de mercado y operaciones del negocio.
Álex estudió economía y finanzas en Boston University, en Massachusetts, y está a cargo de los negocios y finanzas.
La inspiración y los platos
Al empezar con el negocio, cultivaban su propia quirquiña y huacataya, y también obtenían los ingredientes a través de familiares que llegaban de Bolivia cada cierto tiempo, lo que no duraría mucho ya que los insumos no les alcanzaban.
Actualmente, usan quirquiña seca, panca, ají colorado molido, orégano seco, locoto en polvo y comino; todos estos ingredientes los obtienen en sus viajes a Bolivia, específicamente en "la cancha” en Cochabamba.
Además han encontrado ingredientes para reemplazar algunos de los insumos que no están disponibles en Estados Unidos.
Los hermanos cuentan que a pesar de no haber crecido en Bolivia fueron criados en las mismas tradiciones y costumbres. Desde niños sus platos preferidos fueron los buñuelos, api, silpancho, ají de pollo, chicharrón, humintas, etcétera. Éstos, más las técnicas modernas, inspiraron su menú.
"Ser boliviano en Nueva York y tener un negocio de comida boliviana es muy especial para nosotros porque tenemos la oportunidad de dar a los bolivianos la voz que se merecen en la ciudad más grande en el mundo”, finalizan los hermanos.

De Bolivia con sabor
Internet The Bolivian Llama Party tiene una página en Facebook www.facebook.com/Bolivianllamaparty y también en Twitter: https://twitter.com/llamapartynyc.
Los pedidos Cada locación atrae diferentes cantidades de clientes; en algunas se reciben 100 órdenes por día, mientras que otras se superan las 700 órdenes por día.
Costos Los sándwiches de chola tienen un precio de 12 dólares, las salteñas y las papitas al estilo Bolivian Llama Party cuestan entre cinco y ocho dólares y los refrescos se venden en cuatro dólares.