Sube la tensión social en Italia, uno de los países europeos que enfrenta un creciente riesgo por la crisis financiera. Varios miles de personas se concentraron ayer en Roma y Milán en sendas protestas contra la actuación y las políticas del Gobierno de Silvio Berlusconi.
En Roma, convocadas por el sindicato mayoritario CGIL y el partido Izquierda, Ecología y Libertad (SEL), miles de personas recorrieron las calles de la capital italiana en una manifestación contra los recortes salariales a los trabajadores públicos y en defensa de la instrucción pública, organizada bajo el lema Público es futuro.
Una protesta por lo que se considera un ‘ensañamiento’ por parte del Ejecutivo en contra de los trabajadores, y a la que se sumaron también numerosos grupos de estudiantes, que ayer ya salieron a la calle en más de 90 ciudades del país para protestar por los nuevos recortes en el gasto público, contemplados en el último plan de ajuste del Gobierno de Berlusconi.
Italia enfrenta una fuerte presión internacional por el descalabro de sus cuentas fiscales. La agencia de calificación Fitch bajó la nota de la deuda soberana de Italia en un escaño, de AA- a A+, por la falta de seguridad en cómo enfrenta el Gobierno de Berlusconi la debacle financiera.
La marcha, que cubrió el trazado de cerca de tres kilómetros que separa la plaza de la República y la del Popolo, en la capital italiana, se desarrolló de forma pacífica, con banderas que testimoniaban la presencia de personas venidas de todo el país, que, entre otros, portaban carteles que hacían alusión además a los escándalos sexuales en los que se ha visto implicado el primer ministro.
El líder de SEL, Nichi Vendola, señaló en declaraciones recogidas por los medios locales que Italia "necesita inversiones para relanzar la sanidad pública y la escuela pública", al tiempo que insistió en la necesidad de "enviar a casa" a Berlusconi.
Por otro lado, Milán acogió un nuevo encuentro de protesta organizado por la asociación Libertad y Justicia bajo el lema Remendar Italia, en un acto definido como un espacio para todos aquellos que "aguja e hilo en mano, quisieran coser un vestido de dignidad para el país".
Un acto en el que se implicaron numerosos nombres de la cultura italiana como el periodista Marco Travaglio o el escritor Roberto Saviano, autor del conocido libro Gomorra, así como el premio Nobel de Literatura Dario Fo, quien lanzó duras críticas a Berlusconi desde el escenario habilitado para la celebración de la protesta.
Merkel recibe a Sarkozy por debacle griega
Veladamente asumida la quiebra controlada de Grecia, la canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente francés, Nicolas Sarkozy, se reúnen hoy en Berlín para sentar las bases de un nuevo programa de recapitalización de la banca europea.
El enésimo encuentro de urgencia de los dos líderes desde que se desató la crisis será para esbozar un mecanismo consensuado que permita aportar fondos públicos a la banca privada europea en el caso de que Atenas se vea abocada a un impago.
El proyecto se presentará al resto de países que comparten la divisa común, probablemente en el próximo encuentro de líderes de la Unión Europea (UE) y la eurozona que se celebrará el 17 y el 18 de octubre en Bruselas.
El principal escollo de la reunión en la Cancillería alemana es que, pese a la buena sintonía en el eje franco-alemán, Berlín y París han abogado por diferentes modelos de recapitalización del sector privado, cada uno con los intereses de su país en mente. Merkel reiteró que solo como última opción debe recurrirse al recientemente reforzado fondo europeo de rescate FEEF (por sus siglas en inglés).
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