Una marcha de estudiantes no autorizada por el Gobierno chileno convirtió ayer el centro de Santiago en una batalla campal, donde los enfrentamientos entre Carabineros y jóvenes dejaron nubes provocadas por los gases lacrimógenos, barricadas, calles cortadas y comercios cerrados.
Los jóvenes desafiaron la prohibición de la Intendencia (gobernación) de Santiago, que les había permitido iniciar su marcha desde la Universidad de Santiago y no desde la céntrica Plaza Italia, y se reunieron en este punto neurálgico de la capital.
Agua y gases contra piedras. Los propios dirigentes estudiantiles habían llamado a desobedecer la prohibición.
"Todos en Plaza Italia a las 10.30 horas, no nos dejemos engañar, el Gobierno intenta desvirtuar nuestra demanda de gratuidad", escribió en Twitter la presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Camila Vallejo.
Pero los Carabineros no tardaron en dispersar la marcha empleando uniformados montados, así como carros lanzaguas y lanzagases.
La mayoría de estudiantes abandonaron de inmediato la concentración, pero muchos jóvenes respondieron lanzando piedras, instalando barricadas y destrozando mobiliario urbano en distintos puntos de la capital.
El nivel de violencia y la extensión de estos disturbios fue mayor al registrado en convocatorias anteriores.
Gobierno rechaza la educación gratuita. Esta marcha frustrada se produce un día después de que los estudiantes rompieron el diálogo que sostenían con el Gobierno al considerar que este no está dispuesto a garantizar la gratuidad para el cien por ciento de los estudiantes.
El presidente, Sebastián Piñera, se opone a la gratuidad total porque, según ha explicado, Chile no puede asumir esos costos y no considera justo que con los impuestos que pagan los más pobres se financie también la educación de los más ricos.
Los estudiantes rechazan igualmente un proyecto de ley presentado el domingo por el Gobierno que endurece las penas frente a los desórdenes públicos e incluye nuevos delitos como el saqueo y las tomas ilegales de centros educativos.
Decenas de detenidos. La manifestación había dejado hasta ahora 28 detenidos, "en su mayoría menores, por desórdenes graves, destrucción y lesiones a carabineros", además de seis policías y dos civiles lesionados, según un balance de la Intendenta, Cecilia Pérez.
"El gobierno es el culpable por negarse a todo. Pedimos permiso para marchar y no lo dan, pedimos educación gratuita y tampoco. ¿Qué pretenden?", dijo una de las voceras de la Confederación de Estudiantes de Chile (Confech) Camila Vallejo.
Una pulseta que lleva cinco meses
Los estudiantes mantienen desde hace casi cinco meses este pulso con el Gobierno para reformar el sistema impuesto durante la dictadura de Pinochet.
37 Marchas
son las jornadas de protesta que viene soportando Santiago desde abril.
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