La presidente Cristina Kirchner repudió el envío, por parte del Reino Unido, de un destructor a Malvinas. A 30 años de la guerra, ordenó desclasificar el Informe Rattenbach, elaborado en 1982 y en el que se critica la decisión de la dictadura de invadir las islas
"Creo que, sin lugar a dudas, hoy más que nunca soy la presidente de los 40 millones de argentinos. Valoro la presencia de los sindicatos, de los organismos de derechos humanos, de la oposicion, de las Fuerzas Armadas, de los empresarios, esto revela claramente que estamos ante un hecho de política de Estado", afirmó Kirchner.
La mandataria firmó, este martes, el decreto 200, por el cual quitó el secreto político y militar sobre el Informe Rattenbach, un análisis realizado por militares sobre la actuación de la Junta Militar en la guerra de 1982.
"En este caso, a nuestro lema desde que asumimos el Gobierno, que es 'memoria, verdad y justicia', le agregaría el de 'democracia y soberanía' porque estos dos conceptos dan el exacto lugar que para nostros tiene la causa de Malvinas".
Kirchner destacó el apoyo regional al reclamo de soberanía: "Malvinas dejó de ser una causa de los argentinos para convertirse en una causa de los latinoamericanos, en una causa global. Ese es uno de nuestros mayores logros", subrayó.
"Seguimos sosteniendo que no se puede achacar al pueblo argentino una decisión para negarse a cumplir lo que ordenó Naciones Unidas, que es sentarse a negociar la soberania", insistió Kirchner, quien exige al Gobierno británico dialogar sobre el reclamo.
"Si no les alcanzan los documentos, la geografía, la historia, hasta la zoología nos da la razón", dijo tras mencionar que los pájaros que emigran de las islas lo hacen hacia Santa Cruz y de allí algunos vuelan hasta el Ecuador.
Kirchner instruyó al canciller Héctor Timerman para que formalmente denuncie ante el Consejo de Seguridad y la Asamblea de la ONU la militarización del Atlántico Sur, la cual, en su opinión, implica "un grave riesgo para la seguridad internacional", en momentos en que se ve que "en otros países se viven situaciones inmanejables".
"Que nadie espere de nosotros gestos por fuera de la política y por fuera de la diplomacia, que no se hagan ninguna ilusión porque sufrimos mucho la violencia en nuestro país", afirmó.
Esta convocatoria contó con la participación de los dirigentes opositores, en un gesto que puede verse como un compromiso por compartir una política de Estado común a todos los partidos en el tema de la soberanía.
Había quienes especulaban con la suspensión del vuelo que une a la ciudad chilena de Punta Arenas con las Islas Malvinas, con una escala en la argentina Río Gallegos. Sin embargo, el embajador argentino en Chile, Ginés González García, había asegurado que no había "ninguna gestión" del Gobierno ante ese país para llevar a cabo esa medida.
En tanto, la administración de Sebastián Piñera dijo que estaría atenta al desarrollo de anuncio de Cristina Kirchner. El ministro general de Gobierno, Andrés Chadwick, se reunió la tarde del martes con el embajador chileno en Argentina, Adolfo Zaldívar.
"Hay, hoy día, una intervención de la presidente Fernández de Kirchner que obviamente genera interés. (...) Estamos con absoluta tranquilidad, no hay una situación de tensión o nerviosismo frente a lo que vaya a anunciar sino que vamos a seguirlo con interés porque obviamente en la Argentina se despertó una serie de expectativas acerca de lo que ella va a plantear", había asegurado tras la reunión.
Por su parte, el canciller chileno, Alfredo Moreno, destacó a La Tercera que su país manifestó un apoyo político a la Argentina, pero que esta postura no atenta contra las disposiciones establecidas en torno a la relación con el Reino Unido.
En conversación con TVN, el secretario de Estado aseveró que Chile siempre respaldó el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas. "En esto no hay absolutamente nada nuevo, (...) llamar a ambas partes que se sienten a conversar y resolver este problema. Esta es nuestra posición", destacó.
"La única cosa que sucedió es que la Argentina solicitó -y fue aprobada por todos los países del continente- que no recibamos buques con la bandera de las Malvinas, lo que no quiere decir que no recibamos los buques sino que no lo haremos mientras usen esa insignia", subrayó.
En Uruguay, en tanto, no fue el Gobierno sino los medios de comunicación los que se hicieron eco de la expectativa generada por el acto que liderará la mandataria argentina.
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