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miércoles, 1 de febrero de 2012

Hasta cuándo Guantánamo?

Han pasado más de diez años desde que el primer grupo de presos llegó a Guantánamo, y aunque el presidente estadounidense se comprometió a su cierre, hasta ahora no se vislumbra que vaya a cumplir su promesa.

El cierre de Guantánamo, en la isla de Cuba, fue la primera promesa de Barack Obama a su llegada a la Casa Blanca en enero de 2009. Apenas dos días después de su investidura, el presidente aseguró que la prisión quedaría cerrada en el plazo de un año. Guantánamo es una de las cárceles más cuestionadas del mundo, sobre todo por los actos de tortura que se han realizado contra quienes están encarcelados allí.

La Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay, ha hecho pública su demanda de que se lleve ante la justicia a los perpetradores de esos actos y ha expresado su "profunda decepción" por el incumplimiento de la promesa del gobierno del presidente Barack Obama: "Los individuos que hayan perpetrado, ordenado, tolerado o aprobado la tortura y los malos tratos deben ser llevados ante un tribunal de justicia", instó la Alta Comisionada en un comunicado.

Pillay ha subrayado que el derecho internacional exige "una investigación completa y sistemática de todas las denuncias de graves violaciones de los derechos humanos, incluida la tortura", delitos que, supuestamente, se cometieron en la prisión de Guantánamo. "Han pasado diez años desde que el Gobierno de Estados Unidos abrió la prisión en Guantánamo, y ahora tres años desde que el 22 de enero de 2009, el presidente (Barack Obama) ordenó su cierre para ese mismo año", recordó. "Sin embargo, la prisión de Guantánamo sigue existiendo y los presos permanecen detenidos arbitraria e indefinidamente en clara violación del derecho internacional. Para empeorar las cosas, EEUU ha aprobado la Ley de Autorización de Defensa Nacional en diciembre de 2011, la cual justifica que cualquier ciudadano estadounidense puede ser detenido como terrorista de manera indefinida sin cargos ni juicio”.

De acuerdo a Pillay, "esta ley contraviene algunos de los principios fundamentales de la justicia y los derechos humanos, a saber, el derecho a un juicio justo y el derecho a no ser detenido arbitrariamente".

Barack Obama dijo en diciembre de 2011 que "a pesar de reconocer plenamente el derecho y el deber de los Estados de proteger a su pueblo y su territorio de actos terroristas, les recuerdo a todas las ramas del gobierno de Estados Unidos su obligación bajo la ley internacional de garantizar los derechos humanos de las personas privadas de su libertad", sin embargo Guantánamo no ha sido cerrado, ni tampoco se ha revisado aún ninguno de los casos de tortura que se han denunciado. Por el contrario, el gobierno se sigue negando a autorizar la visita de los mecanismos de monitoreo de Naciones Unidas al mencionado centro de detención.

"Insto al Congreso de Estados Unidos que tome medidas para cerrar la prisión de Guantánamo -como señaló su deseo de hacer- en el cumplimiento de las obligaciones del gobierno en virtud del derecho internacional, y al hacerlo, a que respeten plenamente el principio de no devolución, según el cual un preso no debe ser enviado de vuelta a un país en donde pudiera ser torturado", ha dicho Pillay.

UNA TRISTE CRONOLOGíA

El primer grupo, compuesto por 20 detenidos, llegó el 11 de enero de 2002 a la base naval que Estados Unidos arrienda en la bahía de Guantánamo, en el este de Cuba, y fue alojado en un principio en jaulas al aire libre. Aunque la cárcel alcanzó a albergar en un momento a casi 800 reclusos, en la actualidad tiene 171.

Los presos de Guantánamo han ido siendo capturados en diferentes puntos del planeta desde que Estados Unidos comenzó su guerra global contra el terrorismo a raíz de los ataques del 11 de septiembre de 2001. Solo el 5% de los prisioneros que han pasado por Guantánamo fueron detenidos por fuerzas estadounidenses y únicamente un 8% son "combatientes" de la red terrorista Al Qaeda.

El periodista y escritor Andy Worthington, autor de "The Guantánamo Files: The Stories of the 774 Detainees in America's Ilegal Prison", ha denunciado que algunos de los detenidos son considerados sospechosos únicamente por su nacionalidad.

Worthington ha abogado por la necesidad de hacer una "campaña constante" en favor de la clausura de Guantánamo, así como por "humanizar" a sus presos, que "ni siquiera pueden recibir visitas familiares".

En una década al menos ocho reclusos han muerto en las instalaciones de Guantánamo, dos de ellos durante 2011, según las autoridades estadounidenses.

Dos muertos y un solo juicio civil, que culminó con la condena a cadena perpetua de Ahmed Khalfan Ghailani por su participación en los atentados de 1998 contra las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania, es el balance de 2011.

El último traslado de un preso (Saiid Farhi, entregado al Gobierno de Argelia) se remonta al 6 de enero de 2011, según la información facilitada por el Departamento de Estado.

Aunque no hay una fecha determinada, según la gente de Obama, "el compromiso que el presidente tiene con el cierre de Guantánamo es tan firme hoy como lo fue durante su campaña", ha dicho el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney. El proceso para lograr ese cierre enfrenta "obstáculos", pero el compromiso de Obama "no ha cambiado en absoluto".

Mientras se trata en el Congreso el compromiso de Obama, los estadounidenses dejan sentir su desagrado por la promesa incumplida. El mes pasado 37 activistas fueron arrestados mientras se manifestaban frente a la Casa Blanca para pedir el cierre definitivo de la prisión al cumplirse el aniversario de la creación de Guantánamo por el expresidente George W. Bush.

La organización Testigos contra la Tortura realizó una huelga de hambre frente la Casa Blanca, sus activistas estaban vestidos con overol naranja y capucha negra, como los prisioneros en Guantánamo. (Con datos de El Universal, RTVE, El País).

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