Buscar

jueves, 3 de marzo de 2011

La violencia se desborda en Madre de Dios, Perú

Sangre: Dos mineros informales murieron en los enfrentamientos por evitar la destrucción de dragas para explotar oro.

Mineros informales que explotan oro aluvional en los ríos del departamento peruano de Madre de Dios, en la frontera con Bolivia, se enfrentaron con las fuerzas del orden que pretendían destruir las dragas empleadas en la extracción del metal precioso.

Las autoridades peruanas atribuyen al funcionamiento de estos equipos el daño producido al medio ambiente, pero por la fuerte reacción de los afectados, cambiaron de estrategia.

La agencia noticiosa Andina, oficial en el vecino país, informó que Antonio Brack, ministro del Ambiente, presentó a consideración del Congreso peruano un proyecto de ley que prohíbe el funcionamiento de esa maquinaria.

El Ministro subrayó que si no se toman las medidas necesarias para detener la contaminación causada por las dragas, en toda la selva peruana “habrán veinte Madres de Dios”.

El sábado pasado comenzó el operativo destinado a poner fin a tales operaciones, pero, el martes, los obreros de la minería ilegal bloquearon la ruta que une el centro del Perú con la ciudad de Puerto Maldonado, aledaña a la población boliviana de Bolpebra, en el departamento de Pando.

Los enfrentamientos entre los trabajadores y efectivos de las fuerzas del orden dejaron, según cifras oficiales, dos muertos, aunque la Federación de Mineros de Madre de Dios reportó el fallecimiento de cuatro personas.

Las dos víctimas fatales no fueron identificadas, mientras que 36 personas resultaron heridas por arma de fuego. De estos individuos, 16 son civiles y 20, uniformados.

El principal foco de la contaminación minera es el río Inambari, donde están asentadas empresas dedicadas a esta actividad sin contar con licencia ambiental ni estudios del impacto de sus operaciones sobre el entorno.

Las actividades mineras informales se extienden hasta la región peruana fronteriza con el departamento de La Paz, a la altura del río Suches, donde ciudadanos bolivianos denuncian el avasallamiento del territorio nacional por parte de los mineros peruanos.

Se denunció que una empresa peruana removió los hitos fronterizos.

Para destacar

El Gobierno peruano dio marcha atrás en su afán de destruir las dragas mineras ante la reacción de los afectados.

Esa maquinaria genera problemas de contaminación que afecta a esa parte de la Amazonia peruana.

Empresas mineras informales explotan oro aluvional en los ríos Inambari, sus afluyentes y el río Suches.

El problema social no tuvo consecuencias directas sobre el territorio boliviano aledaño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario