El Instituto Nacional de Estadísticas e Información de Perú (ENAI), sorprendió la semana pasada con el anuncio de que en este país la pobreza se redujo desde 58,5% en 2004 a 30,8% en 2010.
El organismo estatal presentó las cifras obtenidas con la aplicación de una nueva metodología de cálculo, que permitió establecer que la pobreza a nivel rural llegó en 2010 a un 61%, una cifra mayor al 54,2% que se había fijado en anteriores mediciones.
Nueva forma de medir. El INEI señaló que los cambios metodológicos fueron trabajados junto a una comisión consultiva conformada por representantes del Banco Mundial (BM), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Institut de Recherche pour le Devéloppement- (IRD) del Gobierno francés, entre otros organismos.
El jefe del INEI, Alejandro Vílchez, explicó que se varió la metodología porque esta se había establecido hace 15 años y tenía una población rural sobrestimada, además de que se han presentado cambios en los hábitos de consumo que llevaron a la obsolescencia de la canasta de alimentos.
Baja pobreza rural. Vílchez, aseguró que la pobreza rural se redujo en 22,9% en los últimos seis años de medición, al pasar de 83,9% de 2004 a un 61% en 2010.
Añadió que la pobreza urbana disminuyó en 28,2% en el mismo período, al llegar de un 48,2% a un 20%.
Vílchez dijo, asimismo, que la pobreza extrema se redujo en 8,6 % en los últimos seis años, de un 16,2% en 2004 a un 7,6% en 2010.
Igual hay observaciones. El estudio ¿Está el piso parejo para los niños en el Perú?, desarrollado por el Banco Mundial y Grade, expone que la desigualdad de oportunidades es injusta porque no depende del esfuerzo o talento de cada peruano, sino que se basa en servicios y bienes básicos que deben recibir los niños, al margen de factores como raza, género, ingresos económicos de sus padres o lugar de residencia.
“Es una discriminación sistemática, que viene de largo tiempo. A algunos hasta les parece normal”, apunta Jaime Saavedra, director de Equidad y Reducción de la Pobreza, del Banco Mundial.
La investigación abarca por primera vez en el Perú el Índice de Oportunidades Humanas (IOH), que mide cobertura de herramientas básicas y equidad de oportunidades.
Así, revela que comparado con 18 países de América Latina, el Perú es más desigual en la distribución espacial de oportunidades.
“Si se comparan las provincias de Argentina, los estados de Brasil y todas las divisiones políticas subnacionales, se halla que el IOH de Lima en acceso a electricidad está en el 20% superior del ránking regional, mientras que la sierra peruana (urbana y rural) está en el 10% inferior”, señala el informe.
Tendencia latinoamericana a la baja. El dato de Perú no está descontextualizado de la realidad latinoamericana, pues el número de personas pobres en América Latina pasará de 177 millones en 2010 a 174 millones a fines de este año, la cifra más baja de los últimos veinte años, según el último informe de 2011 de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal).
La caída en la tasa de pobreza, del 31,4% al 30,4, contrasta con el aumento en el porcentaje de indigentes, que en 2011 subirá del 12,3 al 12,8%, de acuerdo a los cálculos de la Cepal.
En términos absolutos, de los 174 millones de personas pobres, 73 millones están en condiciones de pobreza extrema o son indigentes, tres millones más que en 2010.
Además, en los últimos veinte años, entre 1990 y 2010, la tasa de pobreza en América Latina se redujo 17 puntos porcentuales, desde el 48,4% al 31,4% de la población, mientras que la de la indigencia bajó 10,3 puntos, del 22,6% al 12,3%.
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