El cineasta Michael Moore ha denunciado que la muerte del líder de la red terrorista Al Qaeda, Osama bin Laden, en una operación de las fuerzas especiales de Estados Unidos fue una “ejecución” y lamentó las celebraciones que hubo en EEUU.
“No creo que Jesús fuera a la zona cero con botellas de champán, como hizo mucha gente el domingo” para celebrar la muerte de Bin Laden, dijo Moore, conocido por documentales críticos con la política de Washington como Bowling for Columbine y Farenheit 9/11.
“Creo que es algo bueno que Osama bin Laden no esté, pero celebrar la muerte va más allá de los principios con los que he crecido en una familia católica irlandesa”, agregó en una entrevista con CNN.
Moore hacía referencia a las celebraciones espontáneas que surgieron el domingo por la noche tras conocerse la noticia en Washington, en torno a la Casa Blanca, y en Nueva York, alrededor de la zona cero, donde Al Qaeda atentó contra las torres gemelas en las que murieron 2.000 personas.
“Fue un momento muy fuerte emocionalmente, pero también vi cómo había afectados que acudieron allí, pero no lo vieron como un día positivo, las personas que perdieron a su gente estaban afectadas’, señaló.
El controvertido cineasta afirmó que tenía sentimientos encontrados sobre la muerte de Bin Laden. “Creo que todo el mundo está contento de que no va a hacer daño a ninguna otra persona en este planeta”, pero consideró que “hay diferencias entre el júbilo y la alegría y celebrar la muerte”.
Para Moore, Bin Laden fue “ejecutado”, y recriminó a las autoridades que no lo reconozcan en público. “La historia ha cambiado varias veces en cuatro días (…) Si era su intención matarlo, ¿por qué no lo dicen?”.
No hay comentarios:
Publicar un comentario