“6-4” (por 4 de junio), “23”, y “no olvidar nunca” son algunos de los términos que los censores chinos bloquearon en los buscadores de internet, como parte de un enorme esfuerzo del Gobierno por silenciar cualquier manifestación por el vigésimo tercer aniversario de la masacre de 1989 en la plaza de Tiananmen.
A esta medida se suman prohibiciones de actos de homenaje o cualquier mención en medios escritos o audiovisuales de la matanza perpetrada por el Ejército de Liberación Popular (ELP) en la madrugada del 4 de junio de 1989, cuando dispararon contra cientos de estudiantes que, reunidos en esa plaza y otras zonas de Beijing, exigían aperturas y reformas democráticas, recuerda el diario británico The Guardian.
El Gobierno chino defiende hoy, como hace 23 años, que la represión de aquellas protestas “contrarrevolucionarias” -que según diferentes fuentes causaron entre 400 y 2.000 muertes- se hizo en nombre de la estabilidad del país, y afirma que los frutos son el desarrollo evidenciado en las dos últimas décadas.
“Aquí no pasó nada”
“El Gobierno de Beijing continúa ignorando las demandas ciudadanas que reclaman justicia y el recuento de las personas que fallecieron en la matanza. La idea es decir a la población ‘aquí no pasó nada’”, escribe el analista político Albert Mainfred, en la web de Radio Francia Internacional.
Según denuncian grupos de derechos humanos, con el paso de los años y en paralelo al ascenso económico, China ha ido aumentado las medidas de control y la censura sobre la matanza de Tiananmen en todos los medios de comunicación impresos y en internet, aunque predicen que el bloqueo del régimen comunista cada vez tendrá menos éxito ante el “mundo interconectado” en el que vivimos y “la explosión de las nuevas redes sociales”.
Otros son menos optimistas. El profesor Shao Jiang, superviviente de la matanza que acalló las voces de cambio de miles de jóvenes chinos, señala a la agencia EFE desde su “exilio” en Europa que las reformas sólo llegarán “cuando la gente conozca la verdad que sigue oculta bajo la propaganda del régimen unipartidista, que todavía coarta las libertades y reprime los derechos humanos”.
El 23 aniversario de Tiananmen coincide con un momento de tensión para el Gobierno de Beijing, cuatro meses antes de celebrarse el congreso del que saldrán los nuevos líderes chinos y tras los recientes escándalos en torno al destituido político Bo Xilai.
Datos de la “Primavera china”
Víctimas Entre 400 y 2.000 personas murieron en los alrededores de la céntrica plaza de Beijing, el 4 de junio de 1989.
Demanda Los dirigentes universitarios que encabezaron la protesta fueron detenidos y llevados a campos de trabajo. La movilización pedía al régimen una apertura democrática que Beijing rechazó.
Washington EEUU pidió a China un “esfuerzo genuino” para investigar los hechos que llevaron a la matanza de Tiananmen, y llamó a liberar a quienes cumplen sentencia.
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