La OEA pospuso ayer por unos días la toma de decisiones sobre la situación en Paraguay, en una reunión en la que la posibilidad de suspender al país del organismo perdió fuerza tras ser rechazada por el secretario general, José Miguel Insulza.
Después de sólo dos horas y media de debate, el Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos cerró su tercera sesión extraordinaria sobre Paraguay con la única decisión de reunirse de nuevo, probablemente “a finales de esta semana o comienzos de la siguiente”.
Tras el anuncio de Insulza, parlamentarios paraguayos y la representación venezolana ante la OEA expresaron su protesta, y en cambio el Gobierno de Federico Franco admitió su satisfacción.
La mayoría de países, entre ellos Estados Unidos, Canadá, Brasil, Uruguay, Ecuador, Nicaragua, Guatemala y Honduras, apostó por dar tiempo para estudiar el informe de Insulza antes de actuar, y sólo Argentina, Perú y El Salvador pidieron convocar una asamblea general extraordinaria.
Al final se optó por la pausa para dar tiempo a los cancilleres para que analicen el informe elaborado por el responsable de la OEA, que la semana pasada encabezó una misión en Paraguay, donde se reunió con los diferentes actores del proceso que concluyó en la destitución del presidente Fernando Lugo el pasado 22 de junio.
El propio Insulza consideró en su informe que una cita de cancilleres “podría permitir la búsqueda de salidas constructivas, en tanto se tenga presente que el punto de unión de todos los países miembros es el fortalecimiento de la democracia en Paraguay”.
Sin embargo, se opuso a la medida más drástica que podría tomar el grupo: la suspensión de Paraguay de la organización panamericana, tal y como hicieron el pasado 29 de junio la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y el Mercosur.
“Estimo que la adopción por parte de la OEA de una medida similar no contribuiría a alcanzar nuestros objetivos y conllevaría altas implicaciones económicas para el país”, sostuvo.
El senador paraguayo Sixto Pereira rechazó el informe de Insulza y dijo que eran a título personal y de la OEA, aclarando que el pueblo “sólo acepta la restitución en su cargo del presidente Fernando Lugo”.
Similar postura expresó Roy Chaderton Matos, embajador venezolano ante la OEA, quien además denunció que la cúpula de este organismo “prescindirá de los países de Unasur para tomar su decisión final”.
Mientras tanto, el canciller de Paraguay, José Félix Fernández, calificó de positiva para su país la reunión. “Me parece satisfactorio el informe de Insulza. Estamos de acuerdo con las recomendaciones que están a la altura de una misión de observación. Ellos estuvieron en todas partes, hablaron con todos los que quisieron y eso se refleja”, señaló el colaborador de Franco.
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