Cientos de policías en huelga que ocupan el legislativo de Salvador de Bahía prometieron resistir si las tropas federales que cercan el edificio intentan desalojarlos por la fuerza, en medio de una ola de saqueos y violencia que dejó 94 muertos en este estado en los últimos seis días.
“Están en curso negociaciones para terminar con la protesta. Los policías piden una amnistía pero el Gobierno no puede hacer nada para impedir una decisión judicial que ordenó la captura de los líderes de los huelguistas”, dijo el portavoz de la Gobernación de Bahía, Robinson Almeida.
La huelga policial de 31.000 efectivos ha provocado una ola de saqueos, asaltos y al menos 94 asesinatos, a dos semanas del inicio del carnaval, que atrae a decenas de miles de turistas a este estado del noreste brasileño, según la Secretaría de Seguridad Pública local. Entre 800 y 1.000 soldados y policías federales rodearon la Asamblea Legislativa y cortaron la luz del edificio para obligar a salir a los huelguistas, indicó la prensa brasileña.
Ante la situación, el Gobierno anunció que podrá aumentar el envío de tropas y descartó un efecto dominó en otros estados con reclamos salariales similares. “Si es necesario podremos elevar el envío de tropas a 4.000 soldados de las Fuerzas Armadas y efectivos de la Fuerza Nacional de Seguridad. El Gobierno federal y el gobernador de Bahía garantizan la tranquilidad de la población”, dijo el ministro de Justicia, José Eduardo Cardozo.
“Estos episodios son inaceptables, son criminales”, dijo Cardozo, al desestimar que exista un efecto cascada en otros estados sobre reivindicaciones salariales. “En cualquier estado de la federación que por ventura alguien imagine que la manera de conquistar derechos es la violencia y el abuso, el Gobierno federal tiene todas las condiciones para apoyar a los gobernadores con garantía de ley y orden”, afirmó.
Para Cardozo, “las instituciones democráticas de Brasil no se rendirán” ante el movimiento policial rebelde. “Brasil tiene institucionalidad fuerte, no se puede creer que personas con base en la delincuencia quieran vencer al Estado brasileño”, dijo.
En los jardines del Legislativo, un grupo de manifestantes que apoya a los policías en huelga se enfrentó a los soldados, que les dispararon balas de goma, según imágenes difundidas por la televisión Globo. El líder huelguista, Marcos Prisco, dijo que la decisión de los policías es “resistir” dentro del legislativo.
Los riesgos en el edificio legislativo
Caso “Si el Ejército invade el edificio puede ocurrir una catástrofe”, dijo el líder huelguista, Marcos Prisco. “No puedo controlar la reacción de policías huelguistas”, añadió.
Ocupantes Según Prisco, cerca de 4.000 personas, entre policías y sus familiares -incluidos 300 niños-, ocupan el legislativo. Los huelguistas reclaman incremento de salarios.
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